De acuerdo a la información policial, el autor del hecho habría forzado la entrada del domicilio, sustraído diversos objetos de valor y, antes de escapar, provocó un incendio que consumió gran parte de la vivienda. La principal sospecha recae sobre Juan Gabriel Palacios, un joven de 22 años que ya fue imputado y allanado, aunque continúa en libertad y fue notificado de sus derechos procesales.
La propietaria del inmueble, notablemente afectada por lo sucedido, relató a medios locales que al regresar de un evento familiar se encontró con su casa envuelta en llamas. "No entendemos qué motivó semejante acto. Nos desvalijaron y después destruyeron todo. No dejaron nada", expresó con profundo dolor.
Inicialmente, la versión oficial apuntaba a un posible cortocircuito como origen del fuego. Sin embargo, grabaciones aportadas por un vecino revelaron la presencia de un intruso y confirmaron la intencionalidad del siniestro, lo que modificó la hipótesis de los investigadores. “Las imágenes fueron claves para que se reconociera que se trató de un robo seguido de incendio”, señalaron fuentes cercanas al caso.
La mujer explicó que el fuego arrasó con todas sus pertenencias, incluyendo la cocina, muebles y objetos personales de sus hijos. “Habíamos invertido mucho esfuerzo para mejorar la casa. Hoy estamos viviendo en la casa de un familiar, sin saber por dónde empezar”, lamentó.
El temor también se hizo presente entre los damnificados, quienes aseguran no conocer al sospechoso. La incertidumbre sobre su posible regreso ha generado un clima de inseguridad y ansiedad. “No sabemos si puede volver. Vivimos con miedo”, admitieron.
Pese al duro golpe, la familia busca reconstruir lo perdido. “No pedimos dinero, solo materiales para empezar de nuevo”, expresó la mujer, quien agradeció las muestras de solidaridad de vecinos y allegados, aunque remarcó la falta de respuesta oficial hasta el momento.
La investigación sigue en curso bajo la supervisión de la Policía Provincial y la Justicia local. Mientras tanto, la comunidad permanece en alerta ante un hecho que expuso, una vez más, las consecuencias devastadoras de la inseguridad en los barrios más vulnerables.