La OSEF fue señalada en la última semana por contrataciones con Suizo Argentina que habrían alcanzado los $4.900 millones en los últimos años, con más de $4.000 millones concentrados entre 2024 y 2025. Las denuncias públicas de la dirigente de ATE, Elvia Agüero, aseguraron que la obra social pagó medicamentos con sobreprecios de hasta el 1.560%.
Ante esta situación, Schejter, farmacéutico ingresado por concurso en 2024 y con más de 30 años de experiencia, se expresó públicamente para rechazar esas acusaciones.
El profesional negó la magnitud de los montos difundidos:
“La facturación de Suizo Argentina es de unos 566 millones de pesos en el año. Lo que se dice de los 4.000 millones en un año y medio es de una lenguaraz y de un desconocimiento resumido de la situación”.
Schejter explicó que los datos publicados en la página de OSEF pueden inducir a confusión porque incluyen pagos de ejercicios anteriores:
“Muchos de esos pagos son expedientes del año pasado. La obra social paga tarde, y esa información se usa para confundir. No todo corresponde a 2025”.
Agüero había señalado un caso en el que un remedio valuado en $200.000 habría sido facturado en $32 millones. Schejter lo desmintió con cifras:
“El medicamento vale 25,5 millones. Yo lo compré con un 99% de descuento y lo pagué $225.000. La factura de $49 millones corresponde a dos unidades provistas por un sanatorio, no a mi compra. Mintió tanto en los $200.000 como en los $32 millones”.
Y agregó:
“En vez de ponderar el trabajo que hacemos, se instala la sospecha. Es un asalto a la razón”.
Schejter subrayó que las compras bajo su responsabilidad se realizan mediante licitaciones:
“Esto no es una despensa. Todos los procesos que yo hago son siempre licitaciones. Lo que confunden es la provisión que hacen los sanatorios en tratamientos urgentes, que es un circuito distinto”.
También explicó que Suizo Argentina no es el principal proveedor:
“Del universo de compras, Suizo no llega ni al 3%. El principal proveedor es la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia. El crecimiento de los montos responde a la inflación y al aumento de medicamentos de alto costo”.
Schejter cargó contra la delegada sindical Elvia Agüero:
“Tiene 477 pedidos de licencia. Si no es un récord mundial, debe ser olímpico. Se la pasa en las radios hablando de corrupción, pero nunca presentó un plan para mejorar la obra social”.
También recordó que fue amenazado:
“La sindicalista me amenazó vía WhatsApp. Yo no fui a llorar a una radio, fui a la fiscalía e hice la denuncia penal. Ella se vende como perseguida, pero abusa de sus fueros gremiales”.
El farmacéutico detalló que asumió en Ushuaia tras un concurso:
“El único ‘problema’ fue mi edad, porque el concurso era hasta 50 años y yo tengo 55. Estoy sobrecalificado, con más de 3.000 procesos de compra. Decir que me enseñaron a trabajar es un insulto”.
Las acusaciones cruzadas entre la dirigencia sindical y el área técnica de la OSEF reflejan la tensión en torno al manejo de la obra social, que atraviesa una profunda crisis financiera y fuertes cuestionamientos públicos.
Schejter buscó despejar dudas:
“Yo no represento a la OSEF, hablo como trabajador. Pero es indignante el nivel de mentira y desprestigio con que se nos trata. Hay gente que vive de la obra social; otros, como nosotros, vivimos para la obra social”.