El espacio incorpora tecnología de última generación para estudios cardiológicos, oncológicos y de tiroides, con el objetivo de que los pacientes ya no tengan que trasladarse a Ushuaia para acceder a estas prácticas.
El proyecto incluyó una inversión de más de 400 mil dólares en equipamiento, entre los que se destacan un gammacámara, un ecógrafo de alta complejidad y un moderno laboratorio.
El nuevo centro cuenta además con consultorios de especialidades médicas, médicos de cabecera para PAMI y una fuerte orientación hacia la atención cardiológica. En esta primera etapa, se sumaron 15 trabajadores entre técnicos, administrativos, enfermeros y personal de apoyo.
“Este servicio viene a cubrir una necesidad concreta de la población de Río Grande y significa también un ahorro para el sistema de salud. Es una obra pensada para la comunidad, que quedará en la ciudad más allá de las personas”, afirmó el Dr. Sánchez Posleman durante la inauguración.