“Al momento tenemos nueve confirmados y, a partir de esos casos, activamos tratamientos, aislamientos y lo que denominamos bloqueo de los contactos”, indicó Petrina en declaraciones a FM Provincia Explicó que esta técnica consiste en administrar antibióticos preventivos a las personas que estuvieron expuestas, con el fin de cortar la cadena de transmisión.
La coqueluche es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se caracteriza por accesos de tos prolongados, que pueden durar entre 14 y 20 días. En lactantes y menores de dos años puede provocar dificultades para respirar, vómitos tras la tos y problemas para alimentarse o dormir.
Petrina recordó que se trata de una enfermedad inmunoprevenible:
Los bebés reciben las vacunas a los 2, 4 y 6 meses.
Un refuerzo se aplica antes del ingreso escolar, alrededor de los 5 años.
Otro refuerzo está indicado a los 11 años.
También se recomienda la vacunación para embarazadas a partir de la semana 20 de gestación y para el personal de salud.
“La principal prevención es la vacunación. Todas las escuelas en las que intervenimos han tenido esquemas completos”, destacó el especialista.
El médico señaló que no toda tos corresponde a coqueluche, pero advirtió que deben generar alerta los accesos de tos fuertes y persistentes, sobre todo si dificultan el sueño o la respiración de los niños. El período de incubación puede ser de 7 a 10 días tras el contacto con una persona infectada.
Entre las medidas preventivas, recomendó ventilar los ambientes, lavarse las manos con frecuencia y toser en el pliegue del codo, prácticas que también sirven para otras infecciones respiratorias.
“Ante cualquier síntoma grave, lo correcto es acudir al médico. No hay que automedicarse ni dar ibuprofeno por cuenta propia”, remarcó.
Petrina explicó que, a diferencia de la gripe o la bronquiolitis, la coqueluche no tiene un comportamiento estacional definido, por lo que incluso un solo caso se considera brote. “Hay años sin registros y otros con hasta diez casos, pero siempre actuamos de inmediato para bloquear la propagación”, indicó.
Sobre el resto de las enfermedades respiratorias en Tierra del Fuego, el especialista señaló que los cuadros recientes podrían atribuirse a COVID-19, aunque sin confirmación por test rápidos, y recordó que en mayo la provincia atravesó un pico de influenza.