Viento, lluvia, momentos de sol pleno, nieve, granizo y hasta agua nieve se sucedieron una y otra vez, en un clima cambiante que sorprendió a turistas y vecinos que colmaron el camping para recibir el nuevo año al aire libre. Lejos de desalentar la celebración, el fenómeno climático se transformó en parte del atractivo de una jornada distinta, marcada por la camaradería y el disfrute colectivo.
Familias, grupos de amigos y visitantes de distintos puntos de la provincia compartieron asados, mates y risas, adaptándose a cada cambio del tiempo con buen humor y espíritu festivo. El entorno natural del camping La Correntina, con su paisaje característico y su cercanía con la naturaleza fueguina, volvió a demostrar por qué es uno de los lugares más elegidos para encuentros y celebraciones.
A pesar de las inclemencias, el balance fue positivo: un Año Nuevo diferente, atravesado por todos los climas posibles en un solo día, pero vivido con alegría en uno de los rincones más hermosos de Tolhuin.