La gestión del intendente Martín Perez sostiene así un plan integral de mantenimiento y recuperación de calles, que combina intervenciones actuales y obras ya finalizadas, priorizando zonas de alto tránsito y accesos estratégicos a los distintos sectores de la ciudad.
Actualmente, las tareas se concentran en tramos donde se realizan labores de demolición y retiro de escombros, lo que implica la reducción de al menos un carril hasta la finalización de los trabajos. Desde el Municipio solicitaron circular con precaución en las siguientes intersecciones y sectores:
Piedrabuena y Darwin
José Hernández y Estrada
Prefectura Naval y Kayén
Prefectura Naval e Isla de los Estados
Pioneros Fueguinos al 500 y al 950
Isla de los Estados y Pioneros Fueguinos
Estas acciones forman parte de una intervención planificada que apunta a reparar calzadas deterioradas y preparar las arterias para su posterior mejoramiento definitivo.
En paralelo, durante los días previos se completaron trabajos de hormigonado en una amplia red de calles, consolidando mejoras que impactan directamente en la conectividad urbana. Entre ellas se destacan:
Infanta Isabel al 500; Antártida Argentina entre Lola Kieps y Ángela Loig; Pasaje Villegas entre Irigoyen y Colón; Pasaje Chamorro y Gobernador Paz; Pasaje Chamorro y Perón; Sarmiento al 2800; Ortiz entre 25 de Mayo y Don Bosco; Einstein y Thorne; Juárez Celman y Almafuerte; Islas Malvinas y Roldán; Pasaje Sargento Cabral entre Moyano y Alberdi; Estrada entre Obligado y Moyano; Rosales entre Estrada y Piedrabuena; y Wilson entre María Curie y Curupaity.
Estas obras permiten mejorar la transitabilidad, reducir riesgos y extender la vida útil de las calles, en una ciudad que continúa creciendo.
Desde el Ejecutivo municipal destacaron que el Plan de Mejoramiento Vial es posible gracias a una planificación ordenada, al uso eficiente de los recursos públicos y al compromiso permanente de los trabajadores municipales, lo que permite sostener un esquema de obras continuo y equilibrado.
En los próximos días, los trabajos seguirán avanzando en nuevos sectores, reafirmando el objetivo de construir una Río Grande más segura, ordenada y con infraestructura acorde a su desarrollo, donde el mantenimiento urbano deje de ser una respuesta de emergencia para convertirse en una política sostenida.