RÍO GRANDE.- La situación de los afiliados a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) sumó un nuevo capítulo dramático tras conocerse la realidad de un joven de Tolhuin que padece una patología neurológica compleja. Rocío Peña, madre de Ivo, utilizó las plataformas digitales para exponer que el organismo provincial dejó de entregar el medicamento Sultiame el pasado mes de diciembre. El paciente acarrea esta patología desde hace ocho años y su estabilidad depende estrictamente de la continuidad farmacológica que hoy se encuentra interrumpida.
La complejidad del caso radica en que el adolescente posee un implante de neuroestimulador vagal y necesita de un esquema terapéutico combinado para mitigar sus convulsiones. Como consecuencia directa del faltante, los episodios de crisis se volvieron más recurrentes en las últimas semanas y se redujo el margen de estabilidad de cinco días a apenas 72 horas entre cada evento.
Desde la farmacia de la entidad oficial no brindaron certezas sobre la reposición del fármaco y se limitaron a informar que el pedido está en curso sin fecha de arribo. El costo de cada envase supera los dos millones y medio de pesos y, dado que Ivo utiliza dos unidades por mes, el monto resulta prohibitivo para cualquier presupuesto doméstico.
A este escenario se le añade la falta de una red de contención médica fuera de la isla. Actualmente, los convenios con los centros de alta complejidad de Buenos Aires permanecen caídos, lo que impide realizar derivaciones de urgencia si el cuadro del joven llegara a presentar una complicación aguda que requiera especialistas en la Capital Federal.
El fantasma de la terapia intensiva
El historial médico del joven justifica la alarma de sus allegados. Durante el año pasado, Ivo sobrevivió a un estatus epiléptico que lo mantuvo un mes internado en cuidados críticos bajo coma inducido. Los familiares manifestaron que este bache en la medicación podría provocar otro ingreso a terapia con necesidad de respirador o incluso dejar secuelas físicas permanentes y fatales.
En su descargo, Peña cuestionó duramente las prioridades de la gestión política actual. La mujer remarcó que las inversiones en infraestructura o educación pierden valor cuando el Estado no es capaz de asegurar la supervivencia de sus ciudadanos más vulnerables.
La denuncia apunta directamente contra el Poder Ejecutivo, la Legislatura y la cúpula de la obra social bajo la figura de abandono de persona. En busca de una solución de fondo, la madre de Ivo inició una convocatoria para que otros damnificados por la crisis prestacional se unan en una protesta masiva. El pedido hacia el gobernador Melella y los parlamentarios es concreto: terminar con los parches administrativos y normalizar una situación que hoy pone en juego la vida de los pacientes crónicos.