USHUAIA.– En un despliegue de gran magnitud que tomó por sorpresa tanto a trabajadores como a autoridades portuarias, diversas fuerzas de seguridad intervinieron en las primeras horas de este miércoles, las instalaciones del Puerto de Ushuaia. El operativo abarcó desde las oficinas administrativas hasta los sectores operativos del muelle principal, resultando en la toma de control total del predio.
Apenas iniciado el procedimiento, se notificó al personal que debía abandonar sus puestos de trabajo de forma inmediata. Según confirmaron testigos en el lugar, la orden fue clara y consistió que el control de la terminal quedará, a partir de ahora, bajo el mando directo de los interventores designados, cuya identidad y procedencia institucional aún no han sido detalladas.
Sin parálisis logística y turística
La presencia de numerosos escuadrones apostados en los accesos y áreas clave no generó la paralización de las actividades y tampoco al movimiento de cargas como al flujo turístico, un motor vital para la economía local. Actualmente, el ingreso y egreso de mercaderías se encuentra normal aunque mantiene en alerta a las empresas logísticas que operan en la isla.
Presencia de autoridades y hermetismo
Si bien el motivo detrás de la intervención se mantiene bajo estricta reserva, fuentes en el lugar confirmaron la presencia de la vicegobernadora de la provincia, Mónica Urquiza, quien habría seguido de cerca el desarrollo de las acciones. Su presencia sugiere que la medida cuenta con un seguimiento directo del más alto nivel político, aunque el Ejecutivo provincial aún no ha emitido un comunicado oficial.
Hasta el momento, reina la incertidumbre sobre los fundamentos judiciales o administrativos que motivaron esta decisión drástica. Tampoco se ha precisado por cuánto tiempo se extenderá la intervención ni quiénes estarán a cargo de la gestión transitoria de la terminal.
La situación mantiene en vilo a los sectores estratégicos de la provincia, dado que el Puerto de Ushuaia no solo es la principal vía de abastecimiento, sino también la puerta de entrada para el turismo de cruceros antárticos.