Durante la mañana de este miércoles se registró una protesta con corte en el ingreso al Puerto de Ushuaia, protagonizada por entidades gremiales que se manifestaron en rechazo a la decisión del Gobierno Nacional de avanzar con la intervención administrativa del puerto, medida dispuesta a través del ANDIS.
La acción sindical incluyó un piquete en el acceso al muelle principal, lo que generó serias dificultades en el normal funcionamiento de la terminal portuaria, en una jornada particularmente sensible por el intenso movimiento de cruceros turísticos y otras embarcaciones que arriban a la ciudad en plena temporada alta.
El corte impactó de manera directa en el ingreso y egreso de vehículos, afectando tanto a trabajadores como a operadores vinculados a la actividad portuaria, logística y turística. La protesta provocó demoras, reprogramaciones y complicaciones operativas, en un contexto donde el puerto cumple un rol clave como puerta de entrada de miles de turistas que llegan a Ushuaia por vía marítima.
Ante este escenario de creciente tensión, la vicegobernadora Mónica Urquiza, a cargo del Poder Ejecutivo provincial por la ausencia del gobernador Gustavo Melella, se hizo presente en el lugar junto al presidente de la Dirección Provincial de Puertos, con el objetivo de intervenir directamente y destrabar el conflicto.
La presencia de las autoridades provinciales buscó abrir canales de diálogo que permitan normalizar la actividad portuaria, teniendo en cuenta que el puerto afronta este miércoles una jornada especialmente agitada, con múltiples operaciones previstas y un flujo constante de cruceros internacionales.
El conflicto se enmarca en el rechazo gremial a la intervención dispuesta por el Gobierno Nacional, una decisión que generó un fuerte impacto político, institucional y laboral en Tierra del Fuego, y que continúa sumando capítulos tanto en el plano sindical como en el debate público.
Mientras avanzan las gestiones para restablecer la operatoria plena del puerto, la situación mantiene en alerta a los sectores vinculados al turismo, el comercio y la actividad marítima, que observan con preocupación las consecuencias de un conflicto que se da en uno de los momentos más importantes del año para la economía fueguina.