Un informe académico reciente sobre hábitos informativos de jóvenes latinoamericanos muestra que las noticias dejaron de ser algo que se va a buscar activamente: ahora, en gran parte de los casos, “las noticias los encuentran a ellos” mientras navegan por redes sociales y consumen microcontenidos en sus celulares.
La investigación Transiciones. Consumos informativos emergentes en estudiantes de Comunicación en América Latina, coordinada por el académico Francisco Albarello e impulsada por la red académica Investigar en Red, analizó los comportamientos de casi 3.000 estudiantes de 38 universidades de nueve países de la región.
El informe describe un cambio de paradigma: los jóvenes ya no acceden a la actualidad informativa por medio de búsquedas deliberadas en medios tradicionales o consultas puntuales en portales de noticias, sino que las noticias emergen de forma incidental a través de sus interacciones en redes sociales, memes, videos y conversaciones digitales.
Este fenómeno, conocido como “news find me perception” (percepción de que las noticias me encuentran), implica que muchos jóvenes encuentran información sin proponérselo, mientras revisan Instagram, TikTok, YouTube o X, plataformas que funcionan —en los hechos— como espacios de información primaria.
Los dispositivos móviles, especialmente los smartphones, se consolidan como el principal medio de acceso a la información para estas generaciones. En ese entorno, los contenidos breves, visuales y adaptados a los formatos de redes sociales dominan la atención y, en muchos casos, reemplazan la búsqueda tradicional de noticias.
Este consumo incidental está acompañado por prácticas fragmentadas y rápidas, lo que obliga a repensar cómo se construye la relevancia en una oferta saturada de contenidos y cómo se construye la confianza en la información que circula en esos espacios.
El informe no describe una crisis del periodismo profesional, sino una transformación en la forma en que los jóvenes acceden a la información. En muchos casos, cuando estos usuarios desean profundizar, verificar o contextualizar una noticia, recurren a medios periodísticos o a perfiles de periodistas que consideran confiables, incluso si inicialmente conocieron la noticia de manera incidental.
Los hábitos de consumo emergentes también muestran que:
Las redes sociales han dejado de ser meros canales de acceso para convertirse en espacios de información por sí mismos.
Los jóvenes informan estar más interesados en contenidos vinculados a sus intereses personales o cercanos, mientras temas alejados de su “burbuja digital” tienden a recibir menos atención a menos que se vuelvan parte de una conversación social más amplia.
La saturación informativa, junto con la inmediatez y la fragmentación, llevan a que muchos jóvenes prioricen formatos breves y visuales por sobre textos largos o informes detallados.
Este nuevo panorama plantea desafíos para los medios, las instituciones educativas y la sociedad en general: no se trata solamente de que los jóvenes reciban noticias, sino de lograr que las comprendan, contextualicen y participen activamente en el debate público, más allá del consumo superficial o incidental.
En un mundo donde la información fluye a través de algoritmos y formatos cortos, el reto es encontrar formas de garantizar una ciudadanía informada y crítica, capaz de vincular sus intereses con temas más amplios de actualidad, política y comunidad.