USHUAIA.- El sendero que conduce a la Laguna Turquesa se convirtió ayer en el foco de una intensa actividad para los rescatistas locales. La Comisión de Auxilio debió desplegar sus recursos en tres ocasiones distintas debido a una seguidilla de accidentes que afectaron a caminantes en esa zona agreste, reconocida por su belleza pero también por las dificultades que presenta el terreno para quienes no toman los recaudos necesarios.
La primera alarma sonó cerca de las 15:50, cuando se notificó que un hombre había sufrido una lesión que le impedía continuar la marcha por sus propios medios. Ante esta situación, un equipo especializado en rescates de montaña se trasladó hasta el lugar para brindar la primera asistencia y organizar el descenso del damnificado hacia un área segura.
Apenas una hora después, alrededor de las 16:50, las comunicaciones de emergencia volvieron a reportar un segundo accidentado en la misma senda. Esta coincidencia temporal obligó a los brigadistas a redoblar esfuerzos y coordinar un nuevo operativo de evacuación mientras todavía se realizaban las tareas correspondientes al primer suceso de la tarde.
Cuando el sol empezaba a caer, cerca de las 19:00, ingresó un tercer pedido de auxilio desde el mismo punto geográfico. Esta última intervención cerró una jornada atípica por la cantidad de llamados de emergencia recibidos en un lapso tan corto de tiempo, lo que puso a prueba la capacidad de respuesta de los voluntarios y las fuerzas de seguridad intervinientes.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron los nombres de los involucrados ni el carácter específico de las heridas que sufrieron los tres senderistas. Los organismos que participaron de las maniobras aprovecharon la oportunidad para recordar a la población que es fundamental salir a la montaña con el equipamiento técnico adecuado y completar el registro de itinerario obligatorio para facilitar cualquier eventual tarea de búsqueda.
A la espera de un parte médico oficial que detalle el estado de salud de los asistidos, se mantiene la recomendación de circular con extrema precaución. El terreno en esta época del año suele presentar variaciones imprevistas por el clima, un factor determinante que puede transformar una salida recreativa en una situación de riesgo si no se respetan las normas de seguridad básicas.