En su mensaje, Rodríguez afirmó que durante varios años la gestión encabezada por Gustavo Melella utilizó el puerto como una “caja política”, mientras —según expresó— se dejaba deteriorar su infraestructura y se desatendía su rol productivo y estratégico.
“Esto no fue un error. Esto es corrupción, desidia y abandono”, señaló el legislador, al tiempo que respaldó sus dichos con cifras que, aseguró, surgen de los registros oficiales. De acuerdo a su exposición, más del 85% de los recursos del puerto habrían sido destinados al pago de sueldos y préstamos a otros organismos, mientras que solo el 1,3% se invirtió en infraestructura.
“No hubo gestión, hubo saqueo y desmanejo”, enfatizó Rodríguez, quien defendió la intervención nacional como “la única forma de frenar el uso político de los recursos” y de “devolver el puerto a quienes realmente trabajan y producen”.
El diputado también reclamó explicaciones públicas al gobernador fueguino y cuestionó los intentos de deslegitimar la medida. “Los fueguinos no somos tontos, no vamos a mirar para otro lado. Es momento de poner un límite”, expresó, cerrando su mensaje con una consigna política: “Es momento de que la libertad avance”.
Las declaraciones se suman a un clima de fuerte tensión política e institucional en torno al Puerto de Ushuaia, atravesado por la intervención nacional, las denuncias cruzadas y el impacto que la situación genera en trabajadores, operadores y en la economía de la provincia.