ecinas y vecinos de Río Grande disfrutaron en las últimas horas de uno de los espectáculos más llamativos del calendario celeste: la Luna de Nieve 2026, una de las lunas llenas más prominentes del año que se observó con gran nitidez en el cielo austral.
El término “Luna de Nieve” se utiliza para referirse a la luna llena que ocurre en el mes de febrero, y su nombre proviene de antiguas tradiciones indígenas que asociaban esta fase lunar con las fuertes nevadas típicas del invierno tardío en el hemisferio norte. Aunque en Tierra del Fuego el clima y las estaciones son diferentes, la tradición de nombrar a las lunas llenas según períodos del año se mantiene como una forma de acercar la astronomía a la vida cotidiana de las personas.
La luna llena de febrero suele ser una de las más brillantes del año, y este 2026 no fue la excepción: su luminosidad y su posición en el cielo hicieron que fuera visible con claridad incluso a simple vista desde distintos puntos de la ciudad.
A diferencia de otros fenómenos astronómicos más complejos, la Luna de Nieve se puede disfrutar sin necesidad de equipos especiales. Basta con mirar hacia el cielo en horas de la noche para poder ver la luna llena en todo su esplendor. Esto permitió que muchas familias, jóvenes y aficionados a la astronomía compartieran el momento desde plazas, balcones y espacios abiertos de Río Grande.
La luna alcanzó su plenitud en la noche del domingo 1° de febrero, ofreciendo un espectáculo visual que se extendió hasta las primeras horas del lunes, cuando todavía permanecía visible en el horizonte.
Más allá de la belleza del fenómeno, la Luna de Nieve 2026 brindó también una oportunidad para despertar el interés por la ciencia y el estudio del cielo. Especialistas y aficionados suelen aprovechar estas lunas llenas para explicar cómo funciona el ciclo lunar, su influencia en la vida en la Tierra y las formas en que diversas culturas —a lo largo de la historia— asignaron nombres y significados a cada fase.
En este caso, la Luna de Nieve recordó la importancia de mirar al cielo como un espacio vivo y cambiante, con ciclos que marcan tanto el paso del tiempo como el ritmo de la naturaleza.
A diferencia de otros eventos astronómicos más raros o complejos, la Luna de Nieve 2026 fue un fenómeno accesible para todos. Su observación no requirió equipamiento especial, y su brillo captó miradas en distintos barrios de Río Grande. Para muchos fue una excusa perfecta para salir al aire libre, compartir imágenes y disfrutar de uno de los espectáculos gratuitos más bellos que ofrece la naturaleza.
Mientras el calendario astronómico continúa trayendo eventos para observar durante el año, la Luna de Nieve deja un recuerdo intenso en quienes se asomaron a contemplarla: una noche donde la luz de nuestro satélite pareció llenar el cielo y unir miradas bajo una misma luz plateada.