Perez indicó que la ciudad enfrenta una quita inconsulta de aproximadamente 50 millones de pesos mensuales, lo que representa 600 millones de pesos menos al año, una decisión que pone en riesgo la continuidad de servicios fundamentales.
“Cada recorte tiene un impacto directo en derechos concretos” , sostuvo el Intendente, al tiempo que remarcó que el Municipio no puede transformarse en la variable de ajuste de decisiones adoptadas sin planificación ni diálogo.
Servicios importantes para los vecinos
El Intendente explicó, que la reducción de recursos afecta directamente la capacidad del Municipio para sostener políticas sensibles que hoy funcionan como un verdadero escudo social frente a la crisis económica.
Uno de los ejemplos más claros es el transporte público gratuito, una política que demanda una inversión municipal cercana a los 800 millones de pesos anuales y que beneficia a estudiantes, personas mayores, veteranos de Malvinas y personas con discapacidad.
“Son decisiones que no se toman a la ligera. Detrás de cada peso hay un servicio, un derecho, una necesidad concreta de nuestra comunidad” , señaló Perez, quien advirtió que esta quita arbitraria compromete la prestación de servicios que llegan de manera directa a los sectores más vulnerables.
Reclamo administrativo y posible vía judicial
Frente a este escenario, el Intendente confirmó que el Municipio avanzará por las vías correspondientes para defender los recursos de la ciudad. En ese sentido, anticipó un reclamo administrativo formal y no descartó recurrir a la Justicia si la situación no se revierte.
Asimismo, pidió al gobernador y a la Legislatura provincial que revisen la medida y evalúen el impacto real que tiene en los municipios, que son la primera ventanilla de atención ante la creciente demanda social.
“Los municipios somos quienes damos la cara todos los días, quienes garantizamos servicios esenciales en un contexto de enorme dificultad económica” , afirmó.
Gestión eficiente y defensa del dinero de los vecinos
Perez destacó que Río Grande mantiene sus cuentas equilibradas gracias a una administración responsable y eficiente, lo que permite amortiguar el impacto de estas decisiones, aunque advirtió que ningún Municipio es inmune a una quita sostenida de recursos.
“Defender los recursos de Río Grande es defender los derechos de nuestros vecinos. Cada peso que ingresa al Municipio vuelve en servicios, en obras y en políticas públicas” , subrayó.
En ese marco, reafirmó el compromiso de la gestión municipal de continuar trabajando con transparencia, eficiencia y planificación, sin trasladar la presión fiscal a los vecinos y priorizando siempre el bienestar de la comunidad.
“Vamos a seguir sosteniendo estas políticas porque es nuestra responsabilidad institucional y porque es lo que nuestra gente necesita” , concluyó.