El anuncio fue confirmado tras una asamblea realizada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, luego de haber finalizado el plazo de aviso anticipado previsto por la Ley de Servicios Esenciales. La medida afectará de manera directa los servicios de control, administración y fiscalización en todas las terminales aéreas gestionadas por Aeropuertos Argentina y el Estado nacional.
Desde el gremio advirtieron que el sistema aeroportuario nacional se encamina a una parálisis operativa de alcance federal, con impacto en vuelos de cabotaje e internacionales.
La resolución sindical surge, según explicaron desde ATE-ANAC, ante la falta total de instancias de mediación por parte del Ejecutivo nacional. El secretario general del sindicato, Marcelo Belelli, señaló que no hubo ningún llamado oficial al diálogo que permitiera destrabar el conflicto.
“No hemos tenido ningún tipo de convocatoria de las autoridades a ningún espacio de negociación. Por ese motivo se mantiene el paro dispuesto para el lunes próximo desde las 0 horas”, afirmó Belelli, quien agregó que tanto la comunidad como las compañías aéreas ya fueron notificadas para que puedan reprogramar los vuelos que se verán afectados.
El dirigente gremial remarcó que la decisión se tomó tras agotarse todos los plazos formales de negociación, trasladando el conflicto al terreno de la acción gremial en uno de los momentos de mayor movimiento aéreo del año.
El núcleo del conflicto radica en denuncias por recortes salariales aplicados de manera compulsiva sobre haberes ya liquidados, situación que el sindicato considera una vulneración directa de acuerdos paritarios vigentes.
Desde ATE-ANAC también apuntaron contra la postura del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a quien acusan de mantener una “intransigencia extrema” que impide la reapertura de las mesas de diálogo.
Entre los principales reclamos del sector se destacan:
La recomposición urgente de la escala salarial frente a la inflación acumulada.
La anulación de los descuentos aplicados de forma unilateral sobre los salarios.
Garantías sobre las condiciones de seguridad operativa en las terminales aéreas.
El paro anunciado para el lunes no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un escenario de conflictividad persistente dentro del sector aeronáutico. Durante 2024 se registraron paros parciales y asambleas que llevaron al Gobierno a declarar la esencialidad del servicio, una medida que aún se encuentra bajo debate judicial.
A ello se suman los conflictos registrados en 2025 en el servicio de rampas y la crisis en Intercargo, así como la incertidumbre en torno al futuro de Aerolíneas Argentinas, factores que profundizaron la tensión entre el Estado nacional y los gremios aeronáuticos.
Según anticiparon desde el sindicato, el mayor impacto operativo se registraría durante la franja horaria matutina del lunes, cuando se concentra la mayor cantidad de vuelos. Por ese motivo, recomendaron a los pasajeros consultar con las aerolíneas el estado de sus vuelos y posibles reprogramaciones.
Hasta el momento, no se confirmó una convocatoria de última hora por parte de la Secretaría de Trabajo para dictar la conciliación obligatoria, por lo que la incertidumbre sobre la operatividad aérea se mantiene de cara al inicio de la próxima semana.