Martínez afirmó que la UOM tiene el compromiso y la responsabilidad de “enfrentar con todas las acciones posibles las políticas antiobreras y de ajuste que impulsa este gobierno desde el inicio de su gestión”. En ese marco, definió la iniciativa oficial como “una ley absolutamente regresiva, con características esclavistas”, y advirtió que implica “extensión horaria, recorte de vacaciones, pérdida de derechos de indemnización y modificaciones contractuales que empeoran las condiciones laborales”.
El dirigente metalúrgico remarcó que la organización viene impulsando acciones a nivel nacional junto a otros gremios, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles, con el objetivo de frenar lo que consideró “un ataque directo al movimiento obrero y al conjunto del pueblo”. En ese sentido, recordó las movilizaciones realizadas en Córdoba y Rosario, y señaló que la jornada de este miércoles será parte de una respuesta federal: “Desde la Unión Obrera Metalúrgica se resolvió un paro total de actividades a partir de las diez de la mañana en todo el país, con abandono de tareas y movilización”.
En el caso de Río Grande, Martínez detalló que “cada establecimiento fabril metalúrgico va a paralizar totalmente sus actividades” para marchar desde el parque industrial hacia el centro de la ciudad, donde se realizará un acto alrededor de las 11:30 en la Plaza de las Américas. “Esperamos el acompañamiento de distintos sectores de la sociedad, porque esta reforma no afecta solo a los metalúrgicos, afecta a todos los trabajadores”, subrayó.
Martínez insistió en que el proyecto del Gobierno no solo perjudica a quienes trabajan en fábricas, sino también “a los trabajadores de prensa, a los empleados de servicios, a todos los que viven de su trabajo y que van a quedar cada vez más condicionados para sostener un hogar”. En ese sentido, cuestionó a los senadores, gobernadores y sectores empresarios que acompañan la iniciativa: “Son cómplices de un ajuste que busca avanzar sobre los derechos laborales para beneficiar a los patrones”.
El secretario general de la UOM también vinculó la reforma laboral con la situación industrial de Tierra del Fuego, marcada por la quita de aranceles y la apertura de importaciones. “Nos dijeron que bajar aranceles iba a beneficiar a la sociedad, pero los celulares siguen costando lo mismo o más, y los salarios no alcanzan ni para comer”, afirmó, y agregó que el bajo poder adquisitivo y el endeudamiento de los trabajadores hacen “insostenible esta realidad”.
Finalmente, Martínez sostuvo que frente a este escenario “la única alternativa es la lucha”. “No hay garantías de nada, pero sí hay una firme decisión de defender cada uno de los derechos que hemos conquistado con muchísimo esfuerzo y de defender los puestos de trabajo y el derecho a seguir habitando esta provincia”, concluyó.