“Nos sumamos al paro nacional como lo hicimos la semana pasada. Esta reforma laboral es un retroceso y atenta contra los derechos conquistados”, expresó Margalot, quien cuestionó particularmente algunos artículos del proyecto que —según señaló— afectan garantías básicas de los trabajadores. En ese sentido, mencionó el artículo 44 vinculado a licencias por enfermedad, que finalmente sería retirado del texto, aunque advirtió que “hay que esperar a ver qué queda finalmente aprobado”.
La concentración en la capital provincial está prevista en la intersección de San Martín y Guaraní, desde donde las organizaciones marcharán hacia el Puerto de Ushuaia, punto que se ha convertido en eje de reclamos por distintos conflictos laborales.
Paritarias demoradas
Además del rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, ATE mantiene un fuerte reclamo a la administración provincial por la falta de convocatoria a paritarias. “Venimos pidiendo la actualización salarial con urgencia. Un ingresante en la administración pública no supera los 800 mil pesos. Es un salario muy castigado”, sostuvo el dirigente.
Margalot cuestionó que otros sectores hayan sido convocados a discutir salarios mientras el escalafón seco y salud aún esperan el llamado formal. “Pedimos una mesa paritaria pareja para todos los empleados públicos. No vamos a permitir que a un sector se le otorgue más que a otro”, remarcó.
También advirtió sobre la necesidad de actualizar el monto de la escolaridad antes de su liquidación, teniendo en cuenta el incremento de los costos educativos respecto del año anterior. “No se puede pagar la escolaridad con el mismo importe del año pasado cuando los gastos aumentaron más de un 100%”, afirmó.
Críticas al modelo económico
El dirigente gremial vinculó el paro a un contexto más amplio de conflictividad social y económica. Señaló que la reforma laboral busca debilitar la negociación colectiva y favorecer acuerdos individuales entre empleador y empleado, lo que —a su entender— deja en desventaja al trabajador. “Si negocia solo frente al jefe, ya la tiene perdida”, planteó.
Finalmente, anticipó que 2026 será un año complejo tanto para el sector público como para el privado. “Se vienen discusiones por convenios colectivos, por salarios, por la situación del puerto y por el impacto de esta reforma. No vemos un foco puesto en fortalecer la industria nacional ni en sostener a las pymes”, concluyó.
La jornada de este jueves se presenta así como un nuevo capítulo en el escenario de tensión entre los gremios y el Gobierno, con el debate legislativo de la reforma laboral como eje central del conflicto.