El dirigente remarcó que la jornada responde a la convocatoria nacional y sostuvo que el objetivo central es “resistir a esta reforma laboral que complica, que afecta y que quita derechos”. En ese sentido, fue categórico: “No hay nada en el proyecto que garantice la creación de nuevos puestos de trabajo”.
Rivarola reconoció que la implementación del paro presenta dificultades en algunos sectores, especialmente por el contexto económico. “Hay temor a represalias y a descuentos, pero de igual manera la medida se está llevando adelante”, afirmó.
Durante su exposición, el referente mercantil salió al cruce de las críticas por la falta de una movilización unificada en la ciudad. Según explicó, las diferencias responden a formas de organización y no a divisiones internas.
“Tenemos metodologías distintas, pero todos estamos de paro”, subrayó, y agregó que cada gremio define la manera más efectiva de expresar la protesta según su realidad sectorial.
En esa línea, insistió: “La idea es que, independientemente de cómo llevemos la medida —sea con paro o con movilización—, el objetivo se cumpla. Y hoy la provincia está parada”.
Rivarola advirtió que el proyecto tendrá efectos desiguales según la actividad, pero consideró que en todos los casos implica retrocesos. Como ejemplo, mencionó la posibilidad de fraccionar vacaciones.
“En ciudades chicas como las nuestras pueden partirle las vacaciones a un trabajador en períodos de siete días. Imagínense lo que significa para alguien que tiene a su familia en el norte del país”, planteó.
También se mostró escéptico respecto de la eliminación del artículo 44 vinculado a licencias médicas. “Hasta que no esté todo cerrado, nosotros no creemos”, señaló, al tiempo que cuestionó la mirada empresarial detrás del proyecto: “No somos objetos ni cosas; somos quienes sostenemos las empresas”.
El dirigente anticipó que la CGT realizará una evaluación integral al finalizar la jornada, aunque adelantó que los datos preliminares indican un seguimiento elevado.
“Calculamos un acatamiento alto en todos los sectores”, sostuvo, y agregó que el movimiento obrero seguirá atento al resultado de la sesión en Diputados.
De cara al futuro, Rivarola no descartó nuevas acciones. “Vamos a esperar lo que pase hoy en el Congreso y, en función de eso, veremos cómo avanzamos”, indicó. Incluso deslizó la posibilidad de un camino judicial al considerar que la iniciativa podría entrar en conflicto con derechos constitucionales.
Finalmente, dejó una reflexión política: “Si no tenemos representación donde se toman las decisiones, nos complicamos”, afirmó, y llamó al movimiento obrero a sacar conclusiones de cara a los próximos escenarios.
La conferencia se desarrolló en un clima de fuerte tensión entre el Gobierno nacional y las organizaciones sindicales, mientras el debate por la reforma laboral continúa abierto en el Congreso.