En una de las sesiones más trascendentes del año en el Congreso de la Nación, donde se debate la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, la ausencia del diputado nacional por Tierra del Fuego, Agustín Tita (Forja), no pasó desapercibida.
Mientras en el recinto se discutían cambios estructurales al régimen laboral argentino —con impacto directo en indemnizaciones, aportes patronales y relaciones sindicales— el legislador fueguino no ocupó su banca para fijar posición ni votar.
La situación generó malestar en sectores de Unión por la Patria y también sorpresa en el ámbito político provincial, dado que se trata de una reforma que podría afectar de lleno al empleo industrial y formal en Tierra del Fuego.
Lo llamativo es que, en paralelo a la sesión, el Partido de la Concertación FORJA difundió en redes sociales una “Carta Abierta a la Comunidad de Tierra del Fuego” con un fuerte rechazo al proyecto.
Bajo el título “No al retroceso laboral. Sí a la dignidad del trabajo”, el espacio político expresó que la iniciativa implica “despidos más fáciles”, “debilitar indemnizaciones” y trasladar “el costo de la crisis a los trabajadores”.
“El trabajo no es un privilegio. Es un derecho. Y los derechos no se negocian”, señala el documento partidario.
Sin embargo, esa posición pública contrastó con la ausencia de su principal representante institucional en el momento clave del debate parlamentario.
En los pasillos del Congreso y en la dirigencia fueguina comenzó a instalarse una pregunta incómoda: si la postura es tan contundente, ¿por qué no defenderla en el recinto?
Para muchos, el contraste entre el tono enfático del comunicado y la banca vacía roza el doble discurso. Más aún en una sesión donde cada voto cuenta y donde la oposición necesitaba presencia plena para marcar postura política.
Hasta el momento no hubo explicaciones oficiales del diputado sobre los motivos de su ausencia.
En un contexto de paro general y alta tensión política, la reforma laboral avanza en el Congreso con cambios que podrían modificar aspectos centrales del mundo del trabajo. Y mientras en redes se publica un “No” rotundo, en el recinto quedó una silla sin ocupar.