Desde el gremio SOIVA Tierra del Fuego confirmaron la decisión y señalaron que la situación responde a un complejo escenario judicial y económico que atraviesa la firma. La compañía había quedado excluida del subrégimen de promoción industrial y, tras la caída de una medida cautelar el año pasado, enfrenta dificultades para comercializar su producción bajo los beneficios impositivos establecidos por la Ley 19.640.
Según explicaron desde el sindicato, al no contar actualmente con la cobertura judicial que le permitía operar bajo el régimen promocional, la empresa debería afrontar la totalidad de los impuestos nacionales para poder sacar su producción de la provincia, lo que complica seriamente su competitividad.
A este panorama se suma un contexto adverso para la industria textil, marcado por el incremento de importaciones y una retracción en el consumo, factores que impactaron de lleno en la actividad de la firma. De acuerdo con fuentes gremiales, la empresa mantiene un importante nivel de stock acumulado y en los últimos meses solo había producido lo necesario para cumplir compromisos urgentes.
Pese a la difícil coyuntura, desde el sindicato destacaron que existe diálogo con la patronal, lo que permitió alcanzar un acuerdo para garantizar el pago parcial de los salarios durante el período de suspensión.
Mientras tanto, trabajadores y representantes gremiales permanecen a la espera de novedades judiciales que puedan modificar el escenario actual y permitir la reactivación de la actividad productiva en la planta.