“La única intención es poner al afiliado en el centro de la escena y recuperar la confianza”, afirmó Ibañez en FM Aire Libre, al explicar el espíritu de su espacio, que competirá frente a la actual conducción.
El candidato remarcó que su postulación no busca dividir al gremio sino fortalecerlo. “No estamos queriendo desbarrancar a nadie ni dividir. Es una elección sin fractura. Convocamos a la profunda unidad”, sostuvo.
En esa línea, planteó la necesidad de abrir paso a nuevas generaciones dentro de la organización sindical: “Hay una necesidad de la base de que haya un recambio generacional. No se trata de la edad ni de la experiencia, se trata de la responsabilidad y la confianza que tengamos con nuestros representados al momento de accionar”.
Ibañez destacó además que la Lista Celeste logró integrar representantes de “prácticamente todas las fábricas que conforman el entramado productivo de Río Grande”, consolidando una alternativa que, según expresó, “nace sin presiones y sin deberle favores a nadie”.
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la transparencia en la gestión. “Son los tiempos de transparentar las cuentas. El compañero tiene que saber qué entró, qué salió y hacia dónde vamos”, expresó.
En materia comunicacional, señaló que el gremio debe reforzar su presencia pública: “Estamos atravesados por críticas permanentes hacia el sindicalismo. Necesitamos una estrategia clara, presencia constante en los medios y en cada establecimiento para recuperar la confianza”.
La elección se da en un escenario económico complejo, con caída del empleo industrial y conflictos abiertos en distintas empresas del sector. Ibañez reconoció que el próximo mandato deberá enfrentar uno de los momentos más difíciles de los últimos años.
“Si nos toca asumir, será en uno de los contextos más duros de la historia reciente, con recesión, pérdida de puestos de trabajo y una reforma laboral en debate. La pelea por la continuidad laboral va a ser muy difícil”, advirtió.
En ese marco, aseguró que la prioridad será sostener el empleo: “La unidad tiene que ser en acción, no solo en el discurso. Hoy la principal preocupación de los compañeros es la continuidad laboral”.
Consultado sobre la situación del sanatorio sindical, Ibañez fue prudente pero firme: “Nuestra intención es sostener la clínica y mejorar las prestaciones, pero primero necesitamos una auditoría clara para proyectar hacia adelante”.
Reconoció dificultades en el sistema de salud y planteó que la solución debe construirse con información transparente y planificación responsable.
Del total de afiliados habilitados para votar, el 34% son mujeres, un dato que el candidato consideró significativo. “La inclusión es una problemática central y la hemos plasmado en nuestro proyecto”, afirmó.
Las elecciones se desarrollarán el 2 de marzo con voto en las fábricas y el 3 en la sede sindical para quienes no hayan podido sufragar en la primera jornada. Allí, los trabajadores metalúrgicos de Río Grande definirán el rumbo de la conducción gremial para los próximos cuatro años.