El aumento del 4,5% impactará de manera directa sobre las asignaciones de categoría, lo que a su vez repercute en el salario básico, la antigüedad y las aperturas de categoría. Con esta actualización, el Ejecutivo municipal consolida un esquema de revisión periódica de los haberes en función del contexto económico.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es la fijación de un nuevo piso salarial de 1.100.000 pesos para los trabajadores municipales con título secundario. Desde el 1° de marzo, ningún agente bajo esa condición percibirá haberes por debajo de ese monto, lo que representa una referencia concreta dentro de la estructura salarial.
En paralelo, se acordó un incremento del 100% en la ayuda escolar. El beneficio pasará de 130.000 a 260.000 pesos, duplicando el valor abonado el año anterior. La medida alcanza a los trabajadores con hijos en edad escolar y busca acompañar el impacto económico del inicio del ciclo lectivo.
Las partes también resolvieron dar continuidad a la mesa de diálogo, con reuniones mensuales. A comienzos de abril volverán a encontrarse para analizar la evolución de la situación económica y evaluar la posibilidad de un nuevo incremento salarial.
El acuerdo se concreta en un escenario nacional complejo, atravesado por restricciones en los recursos que reciben provincias y municipios, lo que condiciona el margen de negociación. No obstante, desde el sector gremial destacaron la importancia de sostener la paritaria como herramienta central para la recomposición salarial y la defensa del poder adquisitivo de los trabajadores municipales.