En una ciudad donde el clima desafía constantemente el crecimiento de la vegetación, cada árbol plantado representa mucho más que un gesto simbólico. En Río Grande, plantar árboles también puede traducirse en un beneficio económico para los vecinos.
El Municipio confirmó que continúa vigente la bonificación en el impuesto inmobiliario para aquellos frentistas que planten árboles en sus veredas, una iniciativa que busca promover la forestación urbana y fortalecer el compromiso ambiental de la comunidad.
El beneficio está contemplado en la Ordenanza Municipal 3838/18 y permite acceder a una reducción impositiva por cada ejemplar plantado, con un máximo de tres árboles por frente de vivienda. La propuesta apunta a generar más espacios verdes en la ciudad, mejorar la calidad ambiental y fomentar la participación activa de los vecinos en el cuidado del entorno.
Desde el Municipio destacaron que cada árbol aporta múltiples beneficios: ayuda a mitigar el impacto del viento característico de la región, contribuye a mejorar la calidad del aire, embellece los barrios y fortalece el ecosistema urbano. En una ciudad de características climáticas particulares como Río Grande, la forestación es además una estrategia clave para construir una ciudad más amigable y sustentable.
Para acceder a la bonificación, los interesados deberán realizar la solicitud antes del viernes 13 de marzo, enviando un correo electrónico a parquesyjardinesmrg@gmail.com o acercándose personalmente a la Mesa de Entrada General del Municipio, ubicada en Elcano 203.
La documentación requerida incluye una nota firmada por el titular del inmueble, fotografías de los árboles plantados y una copia del DNI. Una vez presentada la solicitud, el área correspondiente evaluará el cumplimiento de los requisitos establecidos para otorgar el beneficio.
Desde la gestión municipal remarcaron además que el trámite debe renovarse cada año, por lo que quienes hayan accedido anteriormente a la bonificación deberán volver a presentar la documentación para reactivar el beneficio.
La iniciativa combina incentivo económico y compromiso ambiental, una fórmula que busca que cada vecino pueda aportar a la construcción de una ciudad más verde, donde el cuidado del ambiente se transforme en una tarea compartida entre el Estado y la comunidad.