Durante las horas en que se desconocía el paradero de la mujer, comenzaron a circular versiones y especulaciones en redes sociales que rápidamente escalaron al terreno político. Algunas publicaciones insinuaron supuestas relaciones personales y operaciones en redes que vinculaban sentimentalmente a Fernández con el gobernador Gustavo Melella, lo que generó un clima de tensión y acusaciones cruzadas entre referentes de FORJA y del PJ cercano a Vuoto.
El episodio tomó mayor dimensión cuando el dirigente Gustavo López refirio en sus declaraciones una posible maniobra vinculada al entorno del intendente de Ushuaia. Sus dichos generaron una inmediata reacción del sector vuotista, que rechazó las acusaciones y denunció una operación política.
Uno de los primeros en responder fue el concejal Nicolas Pelloli, quien salió al cruce de López y calificó sus declaraciones como parte de una maniobra destinada a distraer la atención y generar confusión en medio de un tema sensible.
El intercambio de acusaciones no se limitó a los medios de comunicación. La discusión se trasladó rápidamente a la red social X (ex Twitter), donde dirigentes y militantes de ambos espacios profundizaron el cruce con mensajes públicos, reproches y cuestionamientos.
En ese contexto, el propio Walter Vuoto también se expresó en redes sociales para rechazar las insinuaciones y cuestionar el uso político de un hecho que había generado preocupación en la comunidad.
Con el correr de las horas y luego de que el tema tomara fuerte repercusión pública, Gustavo López terminó retractándose en una entrevista en vivo y pidió disculpas por haber vinculado al entorno del intendente con una supuesta operación.
Sin embargo, el daño político ya estaba hecho. Las acusaciones y las versiones difundidas durante la búsqueda de Fernández dejaron al descubierto la tensión que atraviesa la relación entre sectores de FORJA y el PJ alineado con Vuoto, una disputa que desde hace tiempo se manifiesta en distintos episodios de la política fueguina.
Más allá de que la situación personal de la mujer finalmente se resolvió sin mayores inconvenientes, el caso derivó en una nueva polémica pública que volvió a evidenciar el clima de confrontación dentro del propio espacio político que gobierna la provincia.
El episodio también reavivó el debate sobre el uso de las redes sociales en medio de situaciones sensibles, donde rumores, insinuaciones y acusaciones pueden escalar rápidamente y terminar generando un fuerte impacto político y mediático antes de que se conozcan todos los hechos.
El cruce político también se trasladó con fuerza a las redes sociales, donde dirigentes, militantes y usuarios comunes expresaron sus posiciones frente a la polémica. Mientras algunos cuestionaron duramente las acusaciones iniciales y reclamaron mayor responsabilidad al momento de realizar señalamientos públicos, otros defendieron la necesidad de que la Justicia investigue a fondo lo ocurrido. En ese marco, también aparecieron publicaciones que alimentaron las especulaciones sobre el caso, profundizando el clima de confrontación política en torno a un hecho que, tras la aparición de María Laura Fernández, terminó derivando en un fuerte debate público sobre los límites del uso político de situaciones sensibles.