Se trata de la Oficina de Atención a las Víctimas (OAV), un espacio creado dentro de la Fiscalía provincial que busca acompañar a personas afectadas por delitos y facilitar su participación activa durante todo el proceso penal.
El jefe de fiscales de la provincia, Eduardo Urquiza, destacó el reconocimiento durante una entrevista en FM Provincia, donde explicó que la experiencia fue incluida en una selección de iniciativas destacadas a nivel nacional.
“Entidades nacionales hicieron una selección de buenas prácticas judiciales en todo el país y apareció una oficina de Tierra del Fuego entre las diez mejores prácticas judiciales del país”, señaló.
La oficina fue creada para modificar el modo en que las fiscalías reciben y acompañan a quienes se acercan a denunciar un delito. Según explicó el funcionario, el objetivo es que las víctimas no queden relegadas a un papel secundario dentro de la investigación.
“Se encarga de acompañar y facilitar la participación activa de los damnificados en el proceso penal, que no queden simplemente como denunciantes, sino que se los escuche y se los consulte a lo largo de todo el proceso”, explicó.
Urquiza reconoció que la iniciativa surgió también a partir de una revisión interna sobre la forma en que se atendía a las personas que acudían al sistema judicial.
“Nosotros teníamos un pésimo trato hacia las personas que venían diariamente a buscar una palabra, un asesoramiento o simplemente una escucha”, admitió.
En ese sentido, señaló que la creación de la oficina permitió replantear el funcionamiento cotidiano de las fiscalías y transformar el primer contacto con la ciudadanía.
“Ya no pensamos en una mesa de entrada donde llegan papeles y salen papeles, sino en un espacio donde se escucha y se atiende a las personas que van a la fiscalía”, sostuvo.
La Oficina de Atención a las Víctimas funciona con equipos técnicos y profesionales que brindan contención, orientación y seguimiento a las personas afectadas por delitos.
El trabajo incluye también asistencia especializada. “Ahora tenemos psicólogos que colaboran con los fiscales en este acercamiento técnico a las víctimas, tanto en Río Grande como en Ushuaia”, explicó el jefe de fiscales.
La experiencia comenzó a implementarse en 2023 y se fue extendiendo progresivamente a las distintas jurisdicciones de la provincia, con equipos que trabajan de manera coordinada para mejorar el acceso a la justicia.
Urquiza remarcó que el desarrollo de la iniciativa fue producto de un trabajo colectivo dentro del Poder Judicial. “Es un trabajo artesanal que fuimos construyendo con capacitación y recogiendo experiencias de otras provincias”, indicó.
El funcionario también valoró el aporte de los equipos que trabajan a diario en el acompañamiento de víctimas. “Sería bueno que hablen directamente los operadores, que son los que tienen la verdadera experiencia de lo que ocurre todos los días en este trabajo”, expresó.
Actualmente la oficina funciona en Ushuaia y Río Grande, mientras que en Tolhuin el acompañamiento se realiza a través del equipo técnico que se desplaza desde la zona norte de la provincia. Desde la Fiscalía también analizan nuevas herramientas para mejorar el acceso al sistema judicial y facilitar la comunicación con las víctimas.