RIO GRANDE.- El panorama del mercado de trabajo en el sur argentino presenta matices preocupantes según los datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares. En la Patagonia, el centro urbano con mayor índice de desocupación es Río Gallegos, que con un 9,5% lidera el ranking nacional. Inmediatamente después se ubica el binomio Ushuaia-Río Grande, que con su 6,6% se posiciona por encima de otras localidades de la región como Rawson-Trelew o Viedma.
A nivel país, el desempleo afectó a cerca de 1,7 millones de personas, lo que representa un incremento de 230.000 desocupados respecto al año anterior. Según el análisis de Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, este fenómeno es "producto de una caída de la tasa empleo que fue parcialmente compensada por una disminución de la tasa de actividad". El economista detalló que el retroceso se explica íntegramente por la pérdida de puestos en el sector formal de la economía.
Un dato que llamó la atención de los especialistas es que, a pesar de una expansión en el nivel de actividad general, el mercado laboral no respondió positivamente. Desde la consultora Equilibra señalaron un “marcado deterioro pese a la expansión del nivel de actividad en dicho período”, atribuyendo esta paradoja a que el crecimiento se concentró en sectores que no demandan gran cantidad de mano de obra en los centros urbanos más poblados.
El segmento de la juventud es el que más sufre el impacto de la falta de oportunidades. En las mujeres de hasta 29 años, la desocupación creció 3 puntos porcentuales, mientras que en los varones del mismo rango etario el salto fue de 3,7 puntos. Al observar el origen de quienes perdieron su sustento, la construcción encabeza la lista con un 19,3%, seguida por el comercio, el servicio doméstico y la industria manufacturera.
En cuanto a la situación específica de las provincias, el informe destaca que la Patagonia promedió un 4,8% de desempleo, una cifra inferior a la media nacional pero traccionada hacia arriba por los números de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Por el contrario, ciudades como Viedma-Carmen de Patagones mostraron indicadores mucho más favorables, situándose en apenas un 1,3%.
Finalmente, los analistas del Banco Provincia advirtieron sobre un fenómeno inédito para la economía argentina, dado que el año pasado fue el primero en el que aumentó el Producto Bruto Interno pero, simultáneamente, creció el desempleo. Esta situación, sumada a la caída del poder adquisitivo, provocó que la tasa de ocupados demandantes de empleo en el aglomerado fueguino escalara hasta el 18,2%, reflejando la necesidad de los trabajadores de sumar nuevos ingresos para llegar a fin de mes.