BASE ESPERANZA.- La rutina operativa de la Campaña Antártica de Verano 2025/26 se vio interrumpida por un evento social atípico en la tarde del pasado miércoles. El Sargento Primero Franco Paolo Ormaechea y la bióloga Mara Virginia Schmid celebraron su matrimonio religioso en la Base Antártica Conjunta Esperanza, el mismo sitio donde se conocieron en el año 2014. El evento representó la boda número doce realizada en dicha base y fue oficiado por el capellán castrense Gabriel Muñoz, quien se trasladó desde el rompehielos para encabezar el rito.
La historia de los recién casados está profundamente ligada al suelo antártico desde hace más de una década. Mara, quien se desempeña como auxiliar de investigación para la Dirección Nacional del Antártico, recordó que ya estaban unidos por civil desde 2017 pero que este año decidieron concretar la unión religiosa junto a sus hijas, Alma y Luna. "Este año, junto a nuestras hijas Alma y Luna, invernamos en la base permanente argentina que nos unió. En el recinto, Franco cumple tareas como conductor y yo soy auxiliar. Juntos, decidimos tener la boda religiosa en donde nos conocimos", detalló la científica sobre la emotiva jornada.
Mientras la familia celebraba su unión, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” mantenía sus tareas de apoyo en la zona de Punta Foca. Bajo el mando del Capitán de Navío Sebastián Alejandro Musa, la unidad naval coordinó el desembarco de más de 130 contenedores de combustible mediante el uso de helicópteros Sea King. Estas tareas logísticas resultan fundamentales para que la base, donde actualmente residen Franco y Mara, pueda contar con los suministros necesarios para afrontar la invernada de 2026.
Previamente al arribo a Esperanza, el buque insignia de la Armada había completado el reabastecimiento de la Base Carlini en Caleta Potter. En aquel sector se descargaron 250 metros cúbicos de gasoil antártico para sostener las investigaciones de los 40 científicos que estudian el cambio climático y la biología costera. Una vez terminadas las maniobras actuales, el Irízar tiene previsto continuar con el cronograma de abastecimiento en las bases permanentes que la Argentina administra en el sector.
La semana de intensa actividad en la península también incluyó la llegada del aviso ARA “Puerto Argentino”, comandado por la Capitán de Corbeta Cintia Paola Maizares. La embarcación fue visitada por el Contraalmirante Maximiliano Mangiaterra, quien también estuvo presente durante el casamiento del miércoles. De esta manera, entre el estruendo de los motores y el rigor del clima polar, la vida familiar y la soberanía científica se entrelazaron en una jornada que quedará registrada en los libros de historia de la Base Esperanza.