En medio de uno de los momentos más complejos desde su llegada al Gobierno, el jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a exponerse públicamente y eligió una conferencia de prensa para responder a las denuncias y cuestionamientos que lo tienen en el centro de la escena.
Golpeado por una serie de polémicas vinculadas a viajes al exterior, su situación patrimonial y versiones sobre propiedades no declaradas, el funcionario buscó recuperar la iniciativa con un mensaje directo: “No tengo nada que esconder”.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la defensa de su situación económica. Adorni aseguró que todos sus bienes fueron generados antes de asumir en la función pública y que están debidamente declarados.
“Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno. Estamos poniendo a disposición de la Justicia y de los organismos de control toda la información que necesiten”, sostuvo.
Al mismo tiempo, reconoció que pudo haber demoras en algunas presentaciones, aunque insistió en que la totalidad de sus bienes está registrada.
Otro de los puntos más sensibles abordados fue el de los viajes que generaron polémica, tanto por su presencia en el exterior como por el traslado en avión privado a Punta del Este.
Sobre este tema, Adorni marcó una línea clara: se trató de cuestiones personales.
“Fueron vacaciones con mi familia, es un tema de mi vida privada”, afirmó, evitando dar mayores detalles y señalando que profundizar en esas explicaciones podría interferir en las investigaciones judiciales en curso.
El funcionario también respondió a las versiones sobre una propiedad en un country y negó irregularidades, asegurando que se trata de una maniobra para perjudicar al Gobierno.
“Lo de la casa es parte de una operación política y mediática. No es contra mí, es contra el Gobierno”, sostuvo, en un intento por encuadrar las denuncias dentro de una disputa política más amplia.
En esa línea, reforzó el discurso oficial al remarcar que la actual gestión mantiene “una vara ética más alta” que administraciones anteriores.
Consultado sobre su permanencia en el cargo, Manuel Adorni descartó cualquier posibilidad de renuncia y aseguró que su continuidad depende exclusivamente de la decisión del presidente Javier Milei.
“El Presidente no tiene que pedirme la renuncia ni yo presentarla. Cuando considere que debo dar un paso al costado, lo haré”, afirmó.
Más allá de las polémicas, el jefe de Gabinete buscó cerrar su intervención con un mensaje político, anticipando el envío de un paquete de leyes al Congreso que incluiría iniciativas vinculadas a propiedad privada, medio ambiente y regulación de incendios.
El gesto apunta a mostrar gestión en medio del desgaste, aunque el foco sigue puesto en su situación personal.
La reaparición de Manuel Adorni deja una imagen clara: un funcionario que intenta sostenerse en medio de cuestionamientos crecientes.
Mientras la Justicia avanza y las críticas persisten, el escenario sigue abierto.
La estrategia oficial parece ser resistir, pero el impacto político de los escándalos aún está lejos de disiparse.