Según explicó en FM Centro, la ciudad registró una fuerte baja en los fondos que recibe, lo que se combina con un contexto de aumento de costos y pérdida del poder adquisitivo. A esto se suma el retraso en las transferencias provinciales, que pasaron de demoras habituales de pocos días a plazos que superan el mes, generando una presión adicional sobre las cuentas municipales.
El jefe comunal sostuvo que este escenario limita la capacidad de sostener servicios, pagar salarios y avanzar con obras públicas, en un contexto donde además la inversión nacional prácticamente se ha frenado. En ese sentido, remarcó que los municipios también han perdido participación en la distribución de recursos provinciales en los últimos años, lo que agrava el problema estructural.
Vuoto planteó que, aun con una administración ordenada, la falta de previsibilidad en el envío de fondos complica la planificación y obliga a redoblar esfuerzos para sostener el funcionamiento del Estado local. Por ello, insistió en la necesidad de discutir un esquema más transparente y automático de coparticipación que garantice regularidad en los ingresos.
Finalmente, advirtió que la combinación de menos recursos y mayores demoras configura un escenario crítico que podría profundizarse si no se toman medidas para normalizar el flujo financiero entre provincia y municipios.