El clima político y económico comienza a reflejarse con fuerza en la opinión pública. Una de las encuestas más observadas por inversores y analistas internacionales encendió señales de alerta: la imagen del presidente Javier Milei atraviesa su momento más crítico desde su llegada al poder.
El dato surge de un estudio elaborado por la consultora Atlas Intel para Bloomberg, que relevó más de 5.000 casos entre el 20 y el 24 de marzo. Allí se registra que el 61,6% de los encuestados tiene una imagen negativa del Presidente, mientras que solo el 36,4% lo aprueba, el nivel más bajo de su gestión.
La cifra no solo marca un récord negativo, sino que confirma una tendencia de deterioro sostenido desde comienzos de año. Tras una leve recuperación luego del triunfo legislativo de 2025, la percepción volvió a caer y acumuló una suba de más de 10 puntos en el rechazo.
El informe, además, pone en contexto este retroceso. Desde Bloomberg señalan que la imagen presidencial se vio afectada por una combinación de factores que impactan de lleno en la vida cotidiana: la inflación que no logra perforar el 3% mensual, el aumento del desempleo -que alcanzó el 7,5% hacia fines de 2025- y una recuperación económica que aparece desigual.
Mientras algunos sectores como la energía o la minería muestran dinamismo, otros como la industria y la construcción continúan en retroceso, generando un escenario de crecimiento fragmentado que no se traduce en mejoras generalizadas.
A esto se suma un cambio en la percepción social sobre el rumbo económico y político del Gobierno. Según el relevamiento, el respaldo al acuerdo comercial impulsado por la administración de Javier Milei junto a Donald Trump cayó del 60% en diciembre al 41% en marzo. Entre los motivos, crece la preocupación por un posible impacto negativo en la industria nacional y el empleo.
El informe también menciona el peso de los escándalos recientes en la erosión de la imagen presidencial. La polémica por el caso $LIBRA y las controversias en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aparecen como elementos que contribuyen al desgaste político.
Si bien desde Bloomberg aclaran que el desgaste en la imagen no es exclusivo de Argentina y se replica en otros líderes de la región, el caso de Milei presenta particularidades vinculadas a la velocidad del deterioro y al contexto económico local.
Para los mercados, estos datos no son menores. La estabilidad política y el respaldo social son variables clave a la hora de evaluar inversiones, y un escenario de creciente desaprobación puede introducir nuevos niveles de incertidumbre.
El dato es claro: la imagen del Presidente enfrenta su punto más bajo. Y en un contexto económico aún frágil, la evolución de ese indicador podría convertirse en un factor determinante para lo que viene.