En diálogo con FM Ártika, Fontana explicó que el reclamo no busca una intervención externa, sino visibilizar una situación que consideran irregular. “No pedimos intervención, exigimos que se respeten 35 años de aportes”, afirmó, remarcando que el planteo central es el cumplimiento de derechos adquiridos tras décadas de servicio.
El conflicto, que ya lleva diez meses sin resolución, afecta a efectivos que iniciaron su carrera cuando Tierra del Fuego aún era Territorio Nacional. Según denuncian, la Caja aplica una resolución interna que reduce sus haberes bajo el argumento de que parte del retiro correspondería a Nación, pese a que los aportes se realizaron con un mismo fin previsional.
Ante la falta de respuestas en la provincia, el grupo viajó recientemente a la Ciudad de Buenos Aires, donde mantuvieron reuniones con legisladores, abogados y referentes judiciales. “Fuimos a golpear puertas y nos escucharon. Muchos se sorprendieron de que todo esto se base en una resolución interna y no en una ley”, sostuvo Fontana.
En ese sentido, cuestionó que una disposición administrativa esté por encima del marco legal vigente. “No salían del asombro de cómo se pueden avasallar derechos de esta manera”, agregó.
En el plano judicial, la situación permanece estancada. Si bien hubo un fallo inicial favorable que instaba a aplicar un criterio de equidad, la medida fue apelada por la Caja y aún no hay una resolución definitiva. “La causa sigue, pero los tiempos no acompañan. El más joven tiene 60 años y hay compañeros de más de 80 que no pueden esperar”, advirtió.
Fontana también hizo hincapié en el impacto social del recorte, que redujo a la mitad los ingresos de muchas familias. Según relató, algunos retirados se vieron obligados a buscar trabajos informales, mientras que otros enfrentan dificultades para sostener tratamientos médicos o la educación de sus hijos.
Finalmente, cuestionó la designación de las autoridades de la Caja y advirtió sobre el mensaje que esta situación deja hacia las nuevas generaciones. “Estamos enseñando que cuando una persona envejece se la descarta. Eso es lo más grave”, concluyó.