Luis Schreiber, referente del Centro de Almaceneros e integrante de la Cámara de Comercio, describió un escenario cada vez más ajustado, donde los costos fijos avanzan muy por encima de los ingresos. En diálogo con FM Provincia, señaló que “todo está subiendo y las ganancias nuestras están cada vez más bajas, la rentabilidad es muy poca”.
La suba de la energía aparece como uno de los factores más determinantes. Los comerciantes advierten que las tarifas actuales afectan directamente la posibilidad de sostener los negocios, especialmente en un contexto donde las ventas no logran recuperarse. A esto se suma el aumento de los alquileres, otro componente clave que presiona sobre la estructura de costos.
En este contexto, muchos comerciantes se ven obligados a reducir gastos al máximo, trabajar con menor stock o incluso resignar ganancias con tal de mantener abiertas sus puertas. “Algunos se conforman con salir hecho”, expresó Schreiber, reflejando la fragilidad del sector.
La combinación de costos en alza y márgenes cada vez más reducidos genera un escenario complejo que impacta no solo en los comerciantes, sino también en el empleo y en la dinámica económica de la ciudad.
Desde el sector advierten que, sin medidas que alivien el peso de los costos fijos, la situación podría agravarse y derivar en más cierres o achicamientos de negocios en el corto plazo.