Actualmente, Tierra del Fuego es una de las pocas jurisdicciones del país que mantiene la dedicación exclusiva obligatoria para gran parte de su planta profesional. Sin embargo, esta modalidad comenzó a ser revisada.
“Creo que es una discusión que hay que dar”, afirmó la ministra, al señalar que el debate ya está en marcha con distintos sectores.
Di Giglio explicó que, si bien no hay una decisión tomada, se están analizando alternativas al esquema vigente, incluyendo modalidades más flexibles como el trabajo part time o sistemas mixtos.
“No es una decisión tomada, es algo que está en discusión”, aclaró.
En ese marco, detalló que actualmente existe una excepción que permite optar por esquemas más flexibles, aunque de manera temporal. La intención del Ejecutivo sería avanzar hacia un modelo más estable que contemple distintas realidades profesionales.
El debate no es menor. Mientras algunos sectores gremiales se oponen a flexibilizar el régimen, otros profesionales impulsan cambios que permitan compatibilizar el trabajo en el sistema público con otras actividades.
La ministra vinculó esta discusión con transformaciones más amplias que atraviesa el sistema de salud, entre ellas el fuerte descenso de la natalidad y la necesidad de reorganizar servicios.
“Estamos ante un cambio demográfico enorme”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la caída sostenida de nacimientos obliga a repensar la estructura sanitaria, especialmente en áreas de alta complejidad como neonatología.
“Con el descenso tan drástico de la natalidad, esto ya es urgente”, afirmó.
La funcionaria explicó que se analiza avanzar en procesos de regionalización de maternidades, concentrando recursos en menos centros para garantizar calidad y sostenibilidad.
“Una neonatología es un servicio muy costoso y requiere personal muy especializado”, señaló.
El debate sobre el régimen laboral y la reorganización del sistema se da en un escenario complejo, atravesado por dificultades económicas y una creciente demanda en el sistema público.
“Estamos atravesando una situación económica y social muy compleja”, advirtió Di Giglio.
En ese contexto, remarcó que las decisiones deben apuntar a sostener y mejorar la atención, evitando soluciones basadas únicamente en recortes.
“El camino no es ‘no hay dinero y esto no se da más’”, expresó.
Finalmente, la ministra insistió en la necesidad de adaptar el sistema a los cambios actuales sin perder de vista el objetivo central.
“Tenemos que estar a la altura de poder pensar esos cambios y analizar qué es lo mejor para la salud de la población”, concluyó.