USHUAIA.- El sistema educativo de Tierra del Fuego enfrenta una escalada de conflicto que volverá a resentir el dictado de clases en toda la isla. A través de un congreso provincial realizado de manera virtual, en el cual participaron más de 140 delegados y delegadas, los representantes de los trabajadores resolvieron un contundente plan de acción. La determinación surgió como respuesta negativa al ofrecimiento de haberes realizado por el Ejecutivo y ante la demanda persistente de un incremento real en el presupuesto destinado a la educación pública.
El núcleo de la protesta se concentrará durante el miércoles 8 y el jueves 9 de abril. Para la primera jornada de paro, la organización gremial convocó a una concentración en la capital fueguina que partirá desde la Escuela Nº 1 con destino a la Legislatura provincial. El objetivo de la marcha es presionar por el tratamiento inmediato de la Ley de Financiamiento Educativo, una normativa que el sector considera fundamental para el sostenimiento de las instituciones. El día concluirá con una olla popular frente a la Casa de Gobierno para exponer la situación social de los docentes.
Durante la segunda fecha del cese de actividades, las manifestaciones se trasladarán a las calles de las tres ciudades de la provincia de manera simultánea. Se prevé que el jueves 9 las columnas de trabajadores refuercen el reclamo en Río Grande, Tolhuin y Ushuaia, buscando nacionalizar el conflicto y mostrar la unidad de los distintos distritos escolares. Los delegados anticiparon que el nivel de acatamiento será elevado, lo que generará un impacto directo en la actividad cotidiana de las familias fueguinas.
Las medidas de fuerza no se limitarán únicamente a los días de huelga, sino que contemplan diversas acciones de protesta que se extenderán hasta el viernes 10 de abril. Desde la dirigencia sindical señalaron que la falta de respuestas satisfactorias por parte de las autoridades educativas obliga a endurecer la postura en defensa del salario y de las condiciones edilicias de los establecimientos. La expectativa está puesta ahora en una posible convocatoria oficial que permita destrabar un conflicto que amenaza con prolongarse durante las próximas semanas.