“Lo que no tenemos que dejar es que estas cuestiones se multipliquen”, señaló, al analizar la reiteración de amenazas en instituciones educativas. Si bien remarcó que en la provincia existe un control efectivo sobre las armas, consideró que estos hechos no pueden minimizarse y deben ser abordados con responsabilidad.
En ese sentido, explicó en FM del Pueblo, que muchas veces este tipo de situaciones pueden estar vinculadas a conductas de adolescentes que buscan evitar asistir a clases, aunque advirtió que el foco debe ponerse en el acompañamiento. “Tenemos que ver bien cómo trabaja el equipo de orientación dentro de la escuela”, indicó, subrayando la importancia de no recargar toda la responsabilidad en los docentes.
Lazzaroni también apuntó a las dificultades del sistema de salud mental. “Tenemos una ley de salud mental deficiente y falta de recursos”, afirmó, al tiempo que remarcó que la escasez de profesionales y la demora en la atención complican la contención de los jóvenes.
Otro de los puntos que planteó es el impacto del entorno digital. Según explicó, existen comunidades virtuales que promueven contenidos violentos y que pueden influir negativamente en los adolescentes. “Estamos descuidando a los chicos como padres y como Estado”, advirtió.
Finalmente, insistió en la necesidad de implementar políticas de prevención a largo plazo. “No se puede hacer campaña con los jóvenes, hay que hacer prevención”, sostuvo, y llamó a las familias a involucrarse activamente en el acompañamiento de sus hijos y en el control de los contenidos a los que acceden.