La negociación paritaria provincial estalló este mediodía en la ciudad de Tolhuin, donde los gremios decidieron de manera unánime levantarse de la mesa tras la falta de una propuesta salarial “seria y acorde a la realidad económica”. La decisión quedó plasmada en un acta firmada por los representantes sindicales, que marca un punto de quiebre en el vínculo con el Ejecutivo.
Entre las organizaciones que ya confirmaron públicamente su postura se encuentra la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), que a través de un duro comunicado anunció el estado de conflicto y la ruptura del diálogo, en línea con lo resuelto en la reunión paritaria.
El documento firmado es contundente: los gremios denunciaron la “crítica situación salarial” que atraviesan los trabajadores y remarcaron la necesidad urgente de una recomposición real frente al avance del costo de vida. Sin embargo, acusaron al Gobierno de no haber presentado ninguna propuesta superadora, lo que terminó por dinamitar la negociación.
Ante este escenario, las organizaciones resolvieron tres medidas centrales: retirarse de la mesa paritaria, declarar formalmente el estado de conflicto y avanzar con un plan de lucha que incluirá asambleas, quite de colaboración, retención de servicios y movilizaciones en toda la provincia.
Además, responsabilizaron directamente al Ejecutivo provincial por la ruptura del diálogo y exigieron una convocatoria urgente a una nueva mesa de negociación con una oferta concreta que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios.
El conflicto no sólo escala en términos sindicales, sino que abre un frente de tensión con impacto directo en áreas sensibles como la salud pública, donde ya se anticipa la adhesión a las medidas. Desde los gremios también convocaron a otras organizaciones a sumarse al plan de lucha, en lo que podría transformarse en un conflicto generalizado del sector público fueguino.
Con salarios que no logran acompañar la inflación y sin señales de mejora en la negociación, la provincia ingresa en una nueva fase de conflicto gremial, con un escenario abierto y creciente presión sobre el Gobierno para destrabar una paritaria que, por ahora, quedó completamente paralizada.