La investigación fue impulsada por el Juzgado Federal de Garantías de Primera Instancia, a partir de tareas realizadas por las unidades de Delitos Complejos de Gendarmería en Río Grande y Ushuaia. Según se pudo establecer, la banda operaba mediante el acopio de mercadería ilegal, su comercialización con dispositivos electrónicos de cobro y una logística de transporte propia para trasladar los cargamentos sin aval legal hacia el país vecino.
Los procedimientos se realizaron en ocho domicilios particulares y cuatro locales comerciales, con la participación de Gendarmería Nacional Argentina, la Policía Federal Argentina y personal de ARCA, además de Aduana.
Durante los allanamientos, los efectivos incautaron 104.100 dólares, más de 6,2 millones de pesos y 30 cheques por un valor cercano a los 34,7 millones de pesos. También se decomisaron 7.600 atados de cigarrillos, 502 gramos de marihuana, dos cajas fuertes, un fusil Máuser, una carabina, 85 municiones calibre 9 mm y un vehículo Renault Kangoo.
Además, se secuestraron 15 teléfonos celulares, 13 terminales de cobro tipo posnet, siete DVR, 16 notebooks y otros dispositivos de almacenamiento, junto con documentación considerada clave para la causa.
De acuerdo a fuentes vinculadas a la investigación, el esquema delictivo estaba bien organizado y tenía como eje la distribución constante de mercadería ilegal hacia Chile, generando un perjuicio económico significativo al fisco.
Los cinco involucrados fueron notificados de sus derechos y quedaron supeditados a la causa en el marco de la Ley 22.415 del Código Aduanero. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.