Desde la conducción sindical de ATSA, encabezada por Claudia Etchepare, confirmaron que por el momento no se resolvió un paro, pero sí la continuidad de las medidas. “Hoy no se analizó esa posibilidad, queremos continuar con la asamblea y empezar con la movilización”, explicó en FM Aire Libre.
El reclamo se da en un contexto de fuerte malestar por la falta de respuestas del Gobierno. “No hay comunicación, nadie informa nada, nadie llama. Como que a nadie le interesa lo que está pasando”, cuestionó la dirigente, marcando el eje central del conflicto.
En paralelo, el impacto de las medidas ya se refleja en el funcionamiento hospitalario. “Tenemos el lavadero cerrado, el quirófano no está funcionando. Solamente las urgencias”, detalló Etchepare sobre la situación actual dentro de los centros de salud.
Además, remarcó la falta total de avances en la negociación salarial: “No tenemos absolutamente nada, ni ningún sindicato de la provincia”, sostuvo, y apuntó que tras la última reunión no hubo nuevas convocatorias ni contactos.
Frente a este escenario, el gremio busca fortalecer la articulación con otros sectores. “El reclamo es para todos, no es para uno solo”, afirmó, en referencia a la necesidad de unificar acciones con otros sindicatos de la salud.
También hubo lugar para un llamado a la unidad interna dentro del sistema sanitario. “Esto nos afecta a todos, no solamente al no profesional”, expresó, en medio de tensiones registradas durante la jornada con otros sectores.
En cuanto al trasfondo del conflicto, la cuestión salarial continúa siendo central. La dirigente advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo: “Venimos perdiendo y no tenemos bien claro cuánto porque no nos dan los números”, señaló, estimando que la recomposición necesaria rondaría entre el 10 y el 15 por ciento.
Finalmente, insistió en la falta de diálogo con las autoridades: “No atienden el teléfono a nadie”, lanzó, dejando en evidencia el nivel de ruptura en la comunicación con el Gobierno provincial.
Con este panorama, el conflicto se mantiene abierto y en una fase de creciente tensión, con medidas que podrían profundizarse en los próximos días si no aparecen señales concretas desde el Ejecutivo.