USHUAIA.- Apenas unas semanas después del traspaso oficial de las áreas petroleras de YPF, el escenario en el sector es de un caos absoluto. La salida de YPF y la llegada de nuevos actores -de dudosa experiencia- derivaron en la desvinculación casi inmediata de más de 50 trabajadores de empresas contratistas solo en la última semana, confirmando que el ajuste se ejecutó incluso antes de que la nueva operadora diera a conocer en alcance de su plan de operaciones en la provincia.
Así lo dio a conocer el portal www.costopolítico.com.ar que además agrega que la magnitud del recorte es alarmante: una dotación que hace semanas alcanzaba los 400 operarios se ha desplomado a apenas 150 personas y el número continúa en caída libre bajo un silencio absoluto de los responsables.
Mientras tanto, el personal que aún sostiene la actividad en la planta San Sebastián -nervio motor de la producción de gas en la isla- trabaja en condiciones de extrema precariedad y bajo la amenaza constante de nuevos despidos.
La indolencia patronal alcanzó su punto máximo cuando Velitec, firma presidida por Facundo Araoz, notificó el cese de contratos a firmas prestadoras de servicios petroleros a través de correos electrónicos enviados nada menos que el 1 de mayo.
Esta ironía despiadada en pleno Día del Trabajador expone la falta de sensibilidad social de la empresa que, junto a Terra Ignis, asumirá la explotación de los recursos fueguinos. El hermetismo de Velitec y Terra Ignis es total frente a la angustia de cientos de familias que desconocen su futuro laboral.
Esta parálisis informativa interna y externa ocurre a pesar de las promesas del propio Gustavo Melella que, meses atrás, urgía la aprobación de los acuerdos legislativos bajo la supuesta premisa de blindar los puestos de trabajo en el sector.
Hoy, a menos de un mes de que la nueva sociedad tome las riendas, los temores más oscuros de los trabajadores se han hecho realidad. La transición petrolera en Tierra del Fuego no se cuenta en barriles acopiados, sino en la desocupación y el desamparo de quienes sostuvieron la actividad mientras las empresas negociaban a puertas cerradas.