En medio de los permanentes reclamos de afiliados por demoras, falta de respuestas y dificultades para acceder a tratamientos y autorizaciones, la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) resolvió avanzar con un nuevo esquema de atención que intentará acercar la gestión administrativa directamente a los centros médicos de Tierra del Fuego.
El objetivo oficial es reducir las trabas burocráticas y agilizar gestiones vinculadas a internaciones, tratamientos, provisión de insumos y autorizaciones médicas, evitando que los afiliados deban recorrer distintos edificios para completar trámites que muchas veces terminan demorando la atención sanitaria.
Según se informó, estos nuevos espacios funcionarán en sectores cedidos por los propios prestadores de salud, tanto públicos como privados, quienes deberán acondicionar oficinas con mobiliario y conectividad para que OSEF pueda comenzar a operar dentro de las instituciones médicas.
La resolución también avanza hacia una digitalización obligatoria de numerosos trámites administrativos. Entre ellos figuran gestiones vinculadas a medicamentos de alto costo, internación domiciliaria, oxigenoterapia e interconsultas médicas, utilizando firma digital o electrónica para acelerar expedientes y mejorar el seguimiento de cada caso.
Desde la obra social señalaron que el nuevo esquema apunta a fortalecer la coordinación entre profesionales, prestadores y áreas técnicas, además de mejorar la trazabilidad de las actuaciones administrativas.
Sin embargo, entre los afiliados persiste la expectativa —y también la incertidumbre— sobre cómo se implementará realmente este sistema y si efectivamente podrá traducirse en soluciones concretas para quienes desde hace meses atraviesan un verdadero desgaste cotidiano para acceder a prestaciones básicas.
Las largas esperas, la falta de respuestas rápidas, las dificultades para obtener derivaciones o autorizaciones y la incertidumbre frente a tratamientos sensibles forman parte de una problemática que se volvió recurrente en Tierra del Fuego y que golpea especialmente a pacientes con enfermedades complejas o tratamientos prolongados.
Ahora, la atención está puesta en saber cómo funcionarán estas nuevas mesas administrativas dentro de hospitales y clínicas, qué capacidad de resolución tendrán y si lograrán transformar una experiencia que hoy muchos afiliados describen como agotadora.
Los establecimientos alcanzados por la medida tendrán un plazo de quince días hábiles para adecuar los espacios donde comenzarán a funcionar estas nuevas unidades de gestión.