El informe oficial detalla que la suba estuvo impulsada principalmente por los precios regulados, que avanzaron un 4,7% debido a incrementos en transporte y tarifas de electricidad. En segundo lugar se ubicó el IPC núcleo con un 2,3%, mientras que los precios estacionales mostraron menor variación.
Entre las divisiones con mayores incrementos se destacó Transporte, con un alza del 4,4%, seguido por Educación, que registró un aumento del 4,2%. En el caso del transporte, el incremento estuvo asociado principalmente a la suba de combustibles.
En este contexto, se mencionó el ajuste aplicado por la petrolera YPF, que dispuso un incremento del 1% en los precios y extendió el congelamiento parcial por 45 días.
Por otro lado, las divisiones que registraron las menores variaciones fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 1,5%, y Recreación y cultura, con un 1%. A pesar de ello, analistas advierten que el comportamiento de los precios continúa siendo dispar entre sectores, con fuertes impactos en servicios esenciales y tarifas.
Si bien el 2,6% de abril confirma una desaceleración respecto de meses anteriores, el nivel acumulado de inflación sigue siendo elevado y mantiene la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares.
En este marco, el desafío económico continúa centrado en sostener la baja de la inflación sin profundizar el deterioro del consumo y los ingresos reales de la población.