Aunque el último informe epidemiológico nacional trajo una noticia alentadora al confirmar que no se registraron nuevos casos de hantavirus en Argentina durante la semana epidemiológica 19, la preocupación sanitaria sigue puesta sobre el brote detectado en el crucero MV Hondius, un episodio que mantiene bajo observación a las autoridades nacionales e internacionales.
Según informó el Ministerio de Salud de la Nación a través del Boletín Epidemiológico Nacional, el total de casos confirmados de hantavirus durante toda la temporada 2025-2026 se mantiene en 106 contagios a nivel país.
Sin embargo, la atención sanitaria continúa enfocada en el sur argentino luego de confirmarse un nuevo caso positivo entre los pasajeros del crucero MV Hondius, elevando el brote a nueve casos confirmados y dos probables.
El dato más sensible del informe tiene relación directa con la cepa detectada en el barco: se trata de hantavirus Andes, la variante más conocida en la región patagónica y una de las que históricamente generó mayores alertas epidemiológicas en el país.
De acuerdo a los estudios realizados por la ANLIS-Malbrán, el virus identificado presenta un “alto grado de parentesco” con cepas detectadas previamente en Neuquén durante 2018.
Sin embargo, las autoridades sanitarias aclararon que todavía no es posible confirmar el origen exacto del brote ni determinar dónde se produjo el contagio inicial.
La situación mantiene activados protocolos de investigación epidemiológica y cooperación internacional, especialmente por tratarse de un crucero que recorrió zonas australes vinculadas al turismo antártico y patagónico.
El informe nacional también permite observar cómo se distribuyen actualmente los contagios dentro del país.
La región Centro concentra el 54% de los casos confirmados, principalmente en la Provincia de Buenos Aires, donde ya se notificaron 43 contagios.
No obstante, la mayor tasa de incidencia continúa registrándose en el Noroeste Argentino, con 37 casos confirmados y un fuerte predominio de la provincia de Salta, que concentra el 83% de los contagios de esa región.
Aunque Tierra del Fuego no aparece actualmente entre las provincias con casos confirmados, la situación vuelve a poner bajo atención sanitaria a toda la Patagonia, especialmente después de los recientes operativos de vigilancia epidemiológica realizados en Ushuaia por especialistas del Instituto Malbrán.
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por el contacto con excrementos, saliva u orina de roedores infectados, particularmente el ratón colilargo, considerado el principal reservorio natural del virus en la región sur del país.
La enfermedad puede provocar cuadros respiratorios graves y tiene una tasa de mortalidad considerable, motivo por el cual cada caso genera una fuerte activación de protocolos sanitarios.
En Argentina, la variante Andes posee además una característica particular que incrementa la preocupación epidemiológica: en determinadas circunstancias puede producir transmisión interpersonal, algo poco frecuente en otros tipos de hantavirus detectados a nivel mundial.
El nuevo parte epidemiológico llega además pocos días después del operativo especial realizado en Ushuaia por especialistas del Instituto Malbrán y autoridades sanitarias provinciales, quienes desplegaron tareas de captura y monitoreo de roedores en distintos sectores considerados epidemiológicamente sensibles.
Aunque los resultados preliminares fueron alentadores y no se detectó presencia significativa del ratón colilargo, las muestras obtenidas continúan siendo analizadas en Buenos Aires para descartar circulación viral.
En ese contexto, el brote del crucero vuelve a reforzar la importancia de mantener activa la vigilancia epidemiológica en toda la región patagónica.
Si bien la ausencia de nuevos casos en Argentina representa una señal positiva para las autoridades sanitarias, el hantavirus continúa siendo una enfermedad bajo monitoreo permanente debido a su comportamiento imprevisible y su potencial gravedad.
El episodio del MV Hondius volvió a demostrar además que la circulación del virus sigue siendo una preocupación sanitaria relevante para la Patagonia y para el país, especialmente en zonas vinculadas a ambientes naturales, turismo de aventura y presencia de reservorios silvestres.