Las declaraciones se producen en un contexto particularmente complejo para el oficialismo. La reforma constitucional acumula reveses judiciales, la convocatoria electoral fue frenada por la Justicia y la discusión se encuentra atravesada por fuertes cuestionamientos políticos. Sin embargo, Melella insistió en que el proyecto sigue siendo necesario y rechazó que responda a una ambición personal.
"Para mí no es un capricho. A mí no me quita el sueño una reelección más o menos", afirmó al ser consultado sobre las versiones que vinculan la reforma con una estrategia electoral.
El gobernador sostuvo en FM La Isla que quienes centran la discusión únicamente en la posibilidad de una nueva candidatura omiten deliberadamente otros aspectos que forman parte de la iniciativa y que, según aseguró, apuntan a modificar reglas que llevan décadas sin revisarse.
"A mí no me interesa una reelección. Me interesa la reforma", remarcó.
Durante la entrevista, Melella planteó que detrás de muchas de las resistencias existen sectores que se sienten cómodos con el funcionamiento actual del sistema institucional fueguino y que no están dispuestos a discutir cambios que puedan afectar privilegios consolidados.
"Hay que terminar con los privilegios en Tierra del Fuego", sostuvo.
En ese sentido, explicó que la reforma busca abrir el debate sobre cuestiones que considera centrales para el futuro político de la provincia. Entre ellas mencionó la existencia de cargos vitalicios, la reelección indefinida de legisladores, el actual sistema electoral y los mecanismos de designación de jueces.
"El capricho de algunos puede ser que haya cargos vitalicios en la provincia. El capricho de algunos puede ser que quieran reelección indefinida para los legisladores. El capricho de algunos puede ser que no se cambie el sistema electoral. El capricho de algunos puede ser que se sigan eligiendo los jueces en acuerdos políticos entre la política y la justicia", afirmó.
El mandatario también defendió otros puntos que pretende incorporar a una eventual reforma constitucional. Señaló que la iniciativa busca otorgar mayores garantías a la inversión privada, fortalecer derechos vinculados a la educación y brindar herramientas que permitan proteger áreas sensibles del Estado.
"Hay que asegurar la inversión privada, resguardar el derecho a la educación y garantizar los mejores salarios para nuestros docentes y trabajadores de la salud", expresó.
Sobre el final de la entrevista, el gobernador volvió a cuestionar a quienes plantean que la reforma esconde una estrategia de permanencia en el poder.
"Lo digo sinceramente, y se van a sorprender muchos", afirmó antes de lanzar una frase dirigida a sus detractores.
"Otros dicen que somos un desastre gobernando y no quieren que estemos en el 2027. ¿Qué les preocupa si somos tan malos?", disparó.