Los estudios forenses determinaron que las víctimas sufrieron traumatismos encefalocraneanos graves y múltiples lesiones compatibles con un fuerte impacto, descartándose hasta el momento otras causas de muerte.
El dato cobra especial relevancia porque desde el hallazgo de los cuerpos se buscaba reconstruir qué había ocurrido durante la travesía. Los rescatistas encontraron a ambas personas unidas por una cuerda y ubicadas por debajo de un desnivel de unos 50 metros, en una zona de difícil acceso caracterizada por hielo, nieve y pronunciadas pendientes.
La causa es investigada por el fiscal de Ushuaia, Nicolás Arias, quien ordenó una serie de medidas periciales para esclarecer completamente las circunstancias del accidente. Entre ellas se encuentran informes de Policía Científica, fotografías, croquis del lugar y pericias criminalísticas realizadas en la escena.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, Feida y Marino Pereira habían iniciado la caminata hacia el glaciar Vinciguerra durante la mañana del lunes 1 de junio. Sin embargo, al no regresar ni establecer contacto, la madre del guía radicó una denuncia durante la noche.
A partir de ese momento se activó un importante operativo de búsqueda encabezado por la Comisión de Auxilio de Ushuaia. A la 1:15 de la madrugada del martes, un equipo de rescate logró localizar a ambas personas sin signos vitales.
Las complejas condiciones del terreno impidieron una extracción inmediata. Debido a la presencia de hielo, nieve y sectores de alta pendiente, los rescatistas debieron esperar las primeras horas de luz para iniciar las tareas que permitieron recuperar los cuerpos.
Aunque la principal hipótesis apunta a un accidente de montaña, la Justicia mantiene abierta la investigación para determinar con precisión cómo se produjo la caída y descartar cualquier eventual intervención de terceros.
La tragedia generó una profunda conmoción en Ushuaia. Feida era un guía de montaña conocido en el ambiente y su fallecimiento, junto al de la joven turista uruguaya, volvió a poner sobre la mesa los riesgos que implican las actividades en alta montaña, incluso para personas con experiencia y equipamiento técnico.
Mientras avanzan las pericias, una de las incógnitas centrales ya tiene respuesta: las autopsias confirmaron que ambos perdieron la vida tras precipitarse al vacío en una caída de alrededor de 50 metros en uno de los sectores más exigentes del glaciar Vinciguerra.