Durante una entrevista con FM Del Pueblo, el ministro de Educación, Pablo López Silva, confirmó que mantuvo una reunión con padres de la institución y aseguró que se avanza en un esquema de reubicación de estudiantes para garantizar la continuidad pedagógica mientras se realizan los trabajos necesarios en el edificio.
Sin embargo, más allá de los anuncios, la realidad es que los alumnos siguen sin regresar a sus aulas y todavía no existe una fecha concreta para la normalización de las actividades escolares.
La crisis de la Escuela 19 no surgió de un día para otro. Docentes y familias vienen denunciando desde hace meses filtraciones de agua, deterioro edilicio y problemas estructurales que, finalmente, obligaron a suspender las clases presenciales.
Según explicó López Silva, el principal inconveniente se encuentra en el techo del edificio, donde las filtraciones impiden avanzar con otras reparaciones internas.
"Para trabajar en esas condiciones necesitábamos contratar una empresa especializada porque no íbamos a poner en riesgo a ningún trabajador del Ministerio", sostuvo el funcionario.
El ministro indicó que la misma empresa que actualmente finaliza trabajos en el gimnasio del Haspen será la encargada de intervenir en la Escuela 19.
Como parte del plan de contingencia, Educación resolvió trasladar temporalmente a los alumnos a otros establecimientos.
Los estudiantes serán distribuidos entre la Escuela N°10 y el IPES Paulo Freire, espacios que cuentan con aulas disponibles debido a la disminución de matrícula y al receso de actividades regulares en el nivel superior.
El objetivo, según explicó el funcionario, es que los chicos recuperen la presencialidad mientras continúan las obras en el edificio original.
Además, el Ministerio trabaja para garantizar servicios complementarios como comedor y copa de leche durante el período de traslado.
A pesar de las explicaciones oficiales, el interrogante central sigue sin respuesta: cuándo volverán los estudiantes a la Escuela 19.
El propio ministro evitó establecer plazos definitivos y reconoció que primero deberán completarse los trabajos en el techo para luego avanzar sobre otros sectores afectados del edificio.
La incertidumbre se mantiene tanto entre las familias como entre el personal docente, que desde hace semanas reclama soluciones definitivas y no medidas transitorias.
Durante la entrevista, López Silva también reconoció que la provincia necesita una inversión mucho mayor en infraestructura escolar y admitió que los recursos actuales resultan insuficientes para atender todas las demandas existentes.
"Falta mucho más inversión en infraestructura y falta mucho más en salarios", afirmó.
No obstante, atribuyó parte de las dificultades a la caída de la recaudación y a los tiempos administrativos que requieren los procesos de contratación de empresas para ejecutar obras de mayor envergadura.
Mientras tanto, la comunidad educativa observa con preocupación cómo los problemas denunciados desde hace meses recién comienzan a recibir respuestas cuando la situación ya obligó a cerrar la escuela.
Por ahora, la Escuela 19 sigue sin clases en su edificio, las obras recién comienzan y las promesas vuelven a ocupar el centro de la escena, mientras cientos de estudiantes continúan esperando una solución definitiva.