El procedimiento se llevó a cabo cuando efectivos de la Sección Reforzada Paso Internacional "San Sebastián", que realizaban tareas de patrullaje, detectaron una camioneta Hyundai Terracan con patente de Chile varada en un cauce de agua y sin ocupantes en su interior.
Al inspeccionar el vehículo, los gendarmes advirtieron que debajo de frazadas y bolsas de dormir se ocultaban numerosos bultos con mercadería de origen extranjero, por lo que dieron intervención al magistrado competente.
Con la autorización judicial correspondiente, el rodado fue trasladado hasta la dependencia de Gendarmería para una inspección más exhaustiva. Allí, los efectivos contabilizaron un total de 11.230 paquetes de cigarrillos de origen extranjero, confirmando la magnitud del cargamento ilegal.
La Sede Fiscal Descentralizada de Río Grande dispuso el secuestro preventivo tanto de la mercadería como del vehículo, además del labrado de las actuaciones judiciales correspondientes.
Durante el procedimiento también fueron incautados dos teléfonos celulares y dos pendrives hallados en el habitáculo, elementos que ahora forman parte de la investigación destinada a identificar a los responsables del contrabando.
Las actuaciones continúan bajo la órbita de la Justicia Federal, mientras se intenta establecer quiénes abandonaron el vehículo y cuál era el destino final del millonario cargamento.