En diálogo con FM Espectáculo, la funcionaria relató su participación en el Consejo Federal de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas, realizado los días 1 y 2 de julio, donde representantes de todas las provincias analizaron las nuevas modalidades que adoptó este delito y la necesidad de actualizar las estrategias de prevención e intervención.
"La trata ya no necesita encerrar a una víctima para destruirle la vida. Hoy las formas de captación son completamente distintas y la tecnología ocupa un lugar central", afirmó.
Splausky explicó que las redes sociales, plataformas de contenido para adultos, juegos en línea y mecanismos vinculados a la ludopatía son utilizados por organizaciones criminales para captar principalmente a adolescentes y jóvenes, generando deudas, manipulándolos psicológicamente y sometiéndolos a distintos tipos de explotación.
La secretaria describió casos en los que las víctimas permanecen dentro de sus propios hogares mientras son obligadas a producir contenido íntimo o realizar actividades bajo el control permanente de los tratantes, quienes utilizan el teléfono celular como principal herramienta de sometimiento.
En otro tramo de la entrevista, señaló que Tierra del Fuego también registra situaciones vinculadas a la explotación laboral, especialmente con personas y familias provenientes de otras provincias que llegan atraídas por promesas de empleo y terminan trabajando en condiciones precarias, con deudas permanentes, restricciones para regresar a sus lugares de origen y distintas formas de servidumbre.
Splausky remarcó que la determinación de si existe o no el delito de trata corresponde a la Justicia Federal, aunque destacó que la provincia interviene desde el primer momento brindando asistencia a las posibles víctimas, acompañamiento durante las primeras declaraciones y articulación con organismos nacionales.
También indicó que durante los últimos años las provincias reclamaron la recuperación de políticas públicas nacionales destinadas a asistir a las víctimas, y confirmó que se logró avanzar en un programa de restitución de derechos que contempla asistencia económica para las personas rescatadas, además de un sistema nacional de registro de casos.
Respecto al trabajo preventivo, sostuvo que resulta indispensable actualizar las capacitaciones para fuerzas de seguridad, operadores judiciales y equipos técnicos, ya que las modalidades delictivas evolucionan constantemente y exigen nuevas herramientas para detectarlas.
Finalmente, Splausky hizo un llamado a la comunidad a mantenerse alerta y sostuvo que muchas víctimas no se reconocen como tales debido a los mecanismos de manipulación y sometimiento que padecen durante años. "Una vida que se rescate es un montón", expresó, al remarcar la importancia del trabajo conjunto entre organismos públicos, la Justicia y la sociedad para combatir este delito.