Una profunda conmoción atraviesa a la comunidad de Río Grande y a la Gendarmería Nacional tras la muerte del gendarme Julio César Bordón, quien fue encontrado en estado crítico en una zona rural cercana al paso fronterizo Radman y falleció mientras era trasladado hacia un centro asistencial.
El hecho ocurrió luego de que personal de una estancia de la zona advirtiera la presencia de un vehículo detenido en circunstancias que llamaron la atención. Ante el aviso, efectivos de distintas fuerzas se dirigieron hasta el lugar y encontraron al uniformado dentro del rodado con un severo cuadro de hipotermia.
De inmediato se dispuso su evacuación sanitaria hacia Río Grande. Sin embargo, durante el traslado el efectivo sufrió un paro cardiorrespiratorio. A pesar de las maniobras de reanimación practicadas por el personal médico, finalmente se confirmó su fallecimiento.
Los primeros elementos incorporados a la investigación indican que Bordón se encontraba fuera de servicio y había compartido una jornada de pesca con otro integrante de la fuerza.
Ese compañero se presentó posteriormente ante las autoridades judiciales y su declaración es considerada una pieza central para reconstruir qué ocurrió durante las horas previas al hallazgo.
Según trascendió, ambos habrían permanecido en la zona hasta que, por causas que todavía intentan establecerse, Bordón quedó dentro del vehículo en condiciones climáticas extremas que terminaron provocándole un cuadro crítico de hipotermia.
La causa quedó en manos de la jueza federal María Rosa Santana, quien ordenó una serie de medidas para esclarecer el episodio.
Entre ellas se encuentran pericias sobre el vehículo en el que fue encontrado el gendarme para establecer si sufrió algún desperfecto mecánico que pudiera haber impedido abandonar el lugar, además de relevamientos en la zona para reconstruir el recorrido realizado por ambos efectivos y determinar cómo influyeron las condiciones meteorológicas.
Los investigadores también aguardaban los resultados de la autopsia y de los estudios complementarios que permitirán establecer con precisión la causa médica del fallecimiento y descartar o confirmar cualquier otra hipótesis.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que, antes de perder el conocimiento, Bordón se encontraba completamente desorientado como consecuencia del avanzado cuadro de hipotermia que padecía, por lo que no pudo explicar con claridad qué había sucedido.
Los especialistas recuerdan que la hipotermia severa provoca una disminución progresiva de la temperatura corporal, alteraciones neurológicas, pérdida de la conciencia y, en los casos más extremos, puede desencadenar un paro cardiorrespiratorio si la persona no recibe asistencia inmediata.
La muerte de Julio César Bordón generó un profundo pesar entre sus compañeros de Gendarmería Nacional y en quienes prestan servicios en la zona norte de Tierra del Fuego.
Mientras continúa la investigación bajo la carátula de "averiguación de causa de muerte", la Justicia Federal procura reconstruir minuto a minuto lo ocurrido para determinar si el desenlace obedeció exclusivamente a las extremas condiciones climáticas o si existieron otros factores que contribuyeron a la tragedia.
Hasta el momento, la principal hipótesis apunta a que el efectivo sufrió un cuadro de hipotermia provocado por las bajas temperaturas imperantes en la zona, aunque serán las pericias técnicas y los informes forenses los que permitan establecer definitivamente las circunstancias en las que perdió la vida.