En declaraciones a FM Aire Libre, el dirigente gremial explicó que el incremento tendrá vigencia desde el 1° de julio y será percibido por los trabajadores municipales durante los primeros días de agosto, junto con los haberes correspondientes a julio.
“Con los pocos recursos que se tienen, se pagan los salarios, las licencias vacacionales, el aguinaldo y también se puede otorgar un incremento salarial”, sostuvo Margalot, quien resaltó la participación directa del intendente en la mesa de negociación con los sindicatos.
El acuerdo establece una suba del 5% remunerativa y bonificable, que impactará sobre la antigüedad, la permanencia, el título y los diferentes adicionales que perciben los empleados municipales.
Margalot remarcó que no se trata de una suma fija, sino de una recomposición que modifica toda la escala salarial y también alcanza a los jubilados municipales.
“Cada incremento que acordamos en el Municipio está compuesto por una mejora al básico y por un nuevo piso salarial. En los últimos seis años no hubo un solo aumento que no haya ido al básico”, afirmó.
Con la actualización, el piso salarial quedará establecido en $1.250.000 para los agentes municipales que cuentan con título secundario. Para quienes no poseen esa acreditación, el ingreso mínimo será de $1.150.000.
El referente de ATE señaló que la recomposición acumulada durante el semestre se ubica en torno al 16,8% y consideró que el acuerdo permite acercarse a la inflación registrada durante el mismo período.
Sin embargo, cuestionó las mediciones oficiales y aseguró que no reflejan el verdadero impacto del aumento del costo de vida sobre los hogares.
“Siempre estamos peleando contra una inflación mentirosa. El 1,9% no concuerda con lo que vive una familia en su vida cotidiana”, expresó.
Margalot también indicó que durante las negociaciones el Ejecutivo municipal informó que los fondos de coparticipación llegan con casi 40 días de demora, una situación que complica la planificación de los salarios y el funcionamiento de la administración.
A pesar de ese escenario, destacó que el Municipio pudo cerrar una mejora superior a la inflación mensual informada oficialmente.
“En cualquier otro lugar podrían haber dado el 1,9% o un 3%, pero hubo una decisión de llegar al 5% para cerrar el semestre y tratar de acompañar la pérdida del poder adquisitivo”, manifestó.
El dirigente sindical también cuestionó a quienes analizan los salarios municipales tomando únicamente como referencia el valor de una categoría básica.
Explicó que al monto de la escala deben incorporarse conceptos como antigüedad, permanencia, título, presentismo y otros adicionales vinculados a las tareas que desarrolla cada trabajador.
“Hay dirigentes que hablan de los salarios municipales sin conocer un recibo de sueldo. Una categoría no representa el salario total del empleado”, advirtió.
Por último, Margalot marcó diferencias entre el acuerdo alcanzado en Río Grande y las sumas fijas otorgadas en otros ámbitos del Estado, al considerar que los incrementos incorporados al básico tienen un efecto permanente sobre los haberes activos y jubilatorios.
“Es importante que el intendente se siente en la mesa, presente los números y busque una solución. Con pocos recursos igual se paga y se puede mejorar el salario”, enfatizó.