La propuesta incluye cursos vinculados con la industria, la reparación de electrodomésticos, el sector textil y la manipulación segura de alimentos, con el objetivo de brindar herramientas concretas para que los vecinos puedan incorporarse al mercado laboral, mejorar sus conocimientos o impulsar sus propios emprendimientos.
“La idea es que no quede en una simple capacitación o en un certificado guardado en un cajón, sino que pueda convertirse en un oficio, en un emprendimiento o en una mejora laboral”, sostuvo Armas.
Dentro del eje industrial se ofrecerán capacitaciones en reparación de placas electrónicas y electricidad industrial, desarrolladas junto con la Fundación Mirgor. También se dictarán cursos de reparación de aire acondicionado de automotores, heladeras, lavarropas y pequeños electrodomésticos.
El funcionario explicó que este tipo de conocimientos adquiere una mayor importancia en el actual contexto económico, debido a que muchas familias ya no pueden reemplazar sus electrodomésticos y optan por repararlos.
“Antes la gente cambiaba la heladera o el lavarropas. Hoy realmente los repara, si tiene la posibilidad de hacerlo. Por eso es importante que haya una mayor oferta de personas capacitadas para brindar esos servicios en Río Grande”, indicó.
Armas señaló que contar con técnicos locales también permite evitar los costos y las dificultades que implica enviar determinados equipos al continente para su reparación o para hacer efectivas las garantías.
La nueva oferta de la Escuela de Emprendedores también contempla cursos de indumentaria básica, moldería textil intermedia y avanzada, sastrería y diseño creativo.
Según manifestó el secretario, el objetivo es ofrecer una trayectoria formativa que comience con contenidos básicos y pueda avanzar hacia instancias profesionalizantes.
Asimismo, destacó que algunos vecinos que participaron anteriormente de las capacitaciones textiles lograron desarrollar sus propios proyectos y abrir locales comerciales en la ciudad.
“Tenemos emprendedores que se capacitaron en los cursos textiles y hoy están abriendo sus propios locales. En este contexto, animarse a abrir un comercio es todo un desafío”, remarcó.
Otra de las propuestas será el curso de Manipulación Segura de Alimentos, que estará a cargo del área de Bromatología del Municipio.
Armas sostuvo que la capacitación resulta fundamental ante el aumento de personas que elaboran y comercializan alimentos en comercios, ferias, carros, chulengos o de manera ambulante.
“Sabemos que estamos atravesando una situación compleja y que mucha gente se está rebuscando para ganarse el mango. Por eso queremos brindar herramientas para que puedan comercializar alimentos de manera segura”, afirmó.
El curso abordará cuestiones vinculadas con el descongelamiento de productos, la utilización de cuchillos y superficies, la prevención de la contaminación cruzada, la conservación de alimentos y el cumplimiento de las normativas sanitarias.
El funcionario subrayó que estas prácticas son necesarias para proteger la salud pública y brindar seguridad a los consumidores.
Armas informó además que todas las capacitaciones de la Escuela Municipal de Emprendedores cuentan con certificación y aval de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Tierra del Fuego.
“Que una casa de altos estudios avale estos trayectos formativos brinda otro respaldo a la hora de presentar un currículum ante una empresa”, expresó.
Las actividades se desarrollarán de manera descentralizada en distintos Centros Municipales y en instalaciones de la Fundación Mirgor, con el propósito de facilitar el acceso de vecinos de diferentes barrios.
Las inscripciones abrirán el 30 de julio mediante el Portal Ciudadano del Municipio de Río Grande. Allí estarán disponibles los requisitos, horarios, fechas y sedes correspondientes a cada curso.
Armas recomendó a las personas interesadas mantenerse atentas, ya que los cupos suelen completarse rápidamente, aunque aseguró que este año se amplió la cantidad de vacantes y que quienes no logren ingresar podrán quedar anotados en una lista de espera.
“Un curso quizás no resuelva por sí solo la situación que estamos viviendo, pero puede generar una oportunidad, reducir los riesgos al emprender y brindar nuevas capacidades para encontrar una salida laboral”, manifestó.